Parece que el secreto de éxito
de muchas cosas que queremos hacer depende de cómo las iniciamos.
Muchas veces lo que viene después es solo consecuencia del inicio,
del primer gesto, primera palabra. Sabiendo eso todo parece fácil,
aunque luego nos traiciona nuestro carácter, o simplemente el mal
día que tenemos, potenciado por nuestras prisas, ansiedades y
desconfianzas. Trata de prepararte anímicamente para empezar bien,
haz todo lo posible para que el inicio esté acompañado por una
sonrisa, una buena palabra. No cuesta mucho pero trae luz y prepara
el camino para hacer todas las cosas necesarias para llevar todo a un
buen fin.
Feliz
miércoles de buenos inicios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario