Ella siempre miraba el camino que
tenía por delante. No se quedaba parada mirando atrás. Sabía que
dejaba las huellas que a los demás que iban detrás de ella la
podrán ayudar o por lo menos advertir sobre el peligro. Las huellas
sirven para eso. No son guías para repeticiones sino señales de
referencia con sus aciertos y errores. Siempre nos advierten en dónde
pueda estar peligro. Trata de dejar huellas que ayuden a otros
avanzar teniendo más claridad, evitando los sufrimientos, peligros y
dolores. Tu vida resplandece, tienes todo para el siguiente paso. No
copies, inspírate. La felicidad siempre está por delante.
Feliz
jueves de buenas huellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario