Miraba el camino recorrido. Los
extraños dibujos de las vueltas que ha dado su vida. Solo desde una
perspectiva uno puede ver cómo ha saltado todos los obstáculos, que
subidas y bajadas ha habido en su caminar. Si uno piensa bien hacer
todo este camino de una vez, de un tirón sería imposible, pero
hacerlo poco a poco, paso a paso se convierte en una aventura llena
de aprendizajes. No es solo un camino hecho, también es sentido y
vivido a veces con mucha intensidad o con sensación de plenitud y
armonía. Hay lugar para sobresaltos y para la quietud total. Haz una
parada y aprende de lo que has vivido, valora y agradece.
Feliz
martes de mirada atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario