Los buenos no siempre eran sus
momentos, sino estos instantes en que pudo levantar la mirada oteando
el horizonte. Es que totalidad siempre es más grande que un parte, y
nosotros solemos detenernos en las partes a las que fácilmente
tenemos acceso. Nos cuesta en algunos momentos ver que existe más
que nuestro sufrimiento inmediato o los problemas que tenemos frente
a nuestros ojos que nos tapa toco como si en el mundo no existiera
más que nuestro problema. Por eso es importante dar la vuelta
levantar la mirada respirar profundamente e mirar más lejos lo lejos
que nos permite el tiempo fijándonos en los detalles y viendo la
totalidad.
Feliz
miércoles de levantar la mirada.
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