No se puede vivir en un escaparate permanente. No podemos perder
espacios propios de intimidad. No porque queremos ocultar algo, sino
simplemente porque necesitamos un lugar para encontrarnos con
nuestros pensamientos y sentimientos. También un lugar en el que
podemos digerir toda nuestra realidad, lo que nos está pasando y lo
que está pasando alrededor. Si no lo hacemos, nos exponemos a dejar
llevarnos por las olas que mueven la sociedad, sin tomar la
distancia, ni crearnos nuestra propia opinión, nuestra propia
posición frente a una situación o un acontecimiento concreto.
Comparte todo lo que quieras, pero guárdate un rincón para tu alma, para sanar y crecer.
Feliz viernes de
guardar un rincón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario