Es bueno calmar nuestro espíritu
antes de actuar, empujado solo por emociones. Estas se pueden
descontrolar, si nuestro cuerpo está debilitado. Es bueno tratar de
ver lo qué nos pasa y por qué nos pasa. Lo que abre camino a
ciertos sentimientos, a ciertas emociones. Eso permite separar a lo
que es una simple reacción sin fundamento, alimentada por la el
malestar físico de lo que es una constatación de dificultades y
problemas, que tienen la solución con algo de voluntad,
disponibilidad, generosidad. Sabiendo ofrecer, ceder. Exigiendo de
otros y exigiendo de sí mismo.
Feliz
viernes de mirada tranquila.
No hay comentarios:
Publicar un comentario