Los
sabores y aromas están en el ambiente. Aún estamos a tiempo de
revisar la lista de nuestros encuentros. Si tuvimos tiempo de
escribir mandar mensaje o llamar a los que extrañamos a los que nos
importan. Puede ser que el remolino de cosas urgentes inmediatas nos
ha absorbido y aunque a veces tuvimos tiempo nos sentimos demasiado
cansados para hacer cosas importantes que nos exigen un poco de calma
y serenidad. Eso no significa que hemos perdido la oportunidad. Nunca
es demasiado tarde mientras hay vida y podemos hablar de eso.
Aprovechemos el fin del año para estos encuentros de cerca y de
lejos.
Feliz
viernes de la calma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario