Tenemos la libertad. Sabemos luchar por ella, exigir su pleno
ejercicio, pero una vez que la tenemos no sabemos qué hacer con
ella. Nos sirve para construir nuestra felicidad y nuestra ruina.
Podemos elegir lo que alimenta y lo que envenena. Tantas veces
olvidamos que cada decisión tiene consecuencias y así como nos
responsabilizamos der nuestra propia decisión así tenemos aceptar
sus consecuencias. La decisión puede ser rápida o meditada, las
consecuencias se pueden prolongar durante mucho tiempo e incluso el
resto de nuestras vidas. Nuestra libertad tiene llave para abrir las
puertas a la felicidad o a la desgracia. Seamos responsables,
cuidemos la entrada con la libertad e invitemos la sabiduría para ser su compañera.
Feliz sábado con
llave.
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