lunes, 20 de abril de 2026

Dolores que no dejan

Momentos que todo le dolía, hasta sus propios pensamientos. Encerrados en la jaula de su cuerpo. No sirvieron mucho las peregrinaciones a muchos consultorios de todo tipo. El dolor aparecía con renovada fuerza. Reconocía honestamente, que no era un dolor de los inaguantables, que sufren algunos. Era uno dolor que iba y venía que para que nadie olvide su existencia. Un dolor que sin causar grandes daños paralizaba cuando sabía que tenía mucho que hacer, que no permitía descansar plenamente ni trabajar plenamente. Tenía que descubrir ese algo no resuelto que paralizaba, que parecía que todo quedaba a media, y a veces incluso, que lo que hacía, lo hacía contra ella misma. Escucha a tu cuerpo, haz caso a estos dolores molestos como moscas. Revisa que puerta sigue abierta cuando hace tiempo ya la deberías cerrar.

Feliz lunes de dolores que no dejan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario