miércoles, 4 de febrero de 2026

Fríos, nieves y lluvias

La nieve, la lluvia, nos dan sorpresas de las que nos hemos desacostumbrado. En el mundo de tantas prisas nos hacen parar, cambiar de velocidad y mirar lo que está fuera para saber lo que tenemos dentro. La nieve cubre los exteriores pero los interiores se quedan intactos. Puede haber más o menos calor, más o menos luz. Todo depende de las condiciones de los que habitan un lugar. A veces hay más frío en las miradas, más hielo en las palabras o en su falta, que afuera, con las temperaturas bajo cero. Así podemos descubrir que mucho más importante de lo que está afuera es lo que tenemos dentro, en todos los sentidos. Eso nos ayuda nos protege nos salva en todas las circunstancias. Cuida lo que llevas dentro.

Feliz miércoles de fríos, lluvias y nieves.

martes, 3 de febrero de 2026

El primer encuentro 03.02.2005


El 3 de febrero de 2005 llegue la primera vez a Resquín y Naranjito y con Padre Vitor fuimos a dos comunidades de San Blas a celebrar su fiesta. Así conocí el lugar que iba a ser mi casa mi mundo durante muchos años. Ahí aprendía tantas cosas y cometí tantos errores. Todo parte del camino de la vida. He dejado mi corazón, he gastado los restos de aquella salud que se estaba quebrando. Me emociona poder recordar, y saber que a veces soy recordado. Desde la perspectivo de los años hoy me gustaría en aquel tiempo hacer más y mejor. Lo que pasa que uno da lo que tiene y a veces hasta a eso se resiste. Como decía mi Mamá Sofía de vacío ni Salomón puede llenar. Dicho de otra manera de una jarra vacío no puedes llenar el vaso o la guampa. Primero tuve que aprender andar visitar encontrar conocer y vivir para descubrir tanta riqueza y belleza. Los otros San Blas, empezaron multiplicarse por 4 y por 5 tantas comunidades que visitar, tantos encuentros, tantas alegrías y tristezas compartidas. Fue un tiempo bendecido. Me siento afortunado por haberlo vivido, avergonzado por no estar siempre a la altura de las circunstancias y agradecido con todos que me han recibido y acompañado en estos años y siguen cerca de mi corazón.

Feliz martes de San Blas.

 

Otro intento

El invierno en el norte, complicado para mí, por mi falta de resistencia al frío, me enseña una verdad que a veces el cansancio la frustración pueden ocultar. Lo que un día fue imposible otro día puede ser realidad. Lo que ayer fue lago agua, hoy es hielo. Donde antes no podía caminar, ahora se abre inmenso camino que acorta las distancias y permite llegar directamente a la otra orilla. Cambia todo porque cambian las circunstancias que nos rodean. Ese es el punto, no dejar de soñar, no dejar de insistir, pero saber esperar hasta que cambien las circunstancias. Hay que escuchar la voz que tienes dentro, no las voces de los que desaniman y critican sin proponer nada a cambio. Dicen que no se equivoca el que no dice y no hace nada. Creo que se equivoca, pero incluso si eso fuera cierto, prefiero equivocarme haciendo.

Feliz martes de otro intento.

lunes, 2 de febrero de 2026

Valorar

Un gran desafío de cada día es ver lo grande escondido en lo pequeño como lo fue capaz ver Simeón, como lo supo ver Francisco Libermann el cofundador de lo espiritanos. Ver lo que está dentro y no solo quedarse con lo que está por fuera. Miramos los adornos y olvidamos la esencia. Nos perdemos demasiadas cosas por andar tan distraídos. Lo pequeño puede crecer lo vacío se puede llenar. Lo que parecía frágil puede volverse fuerte como la roca. Solo hay que tener paciencia, ser conscientes que no estamos solos y hacemos camino que otros ya caminaron y han hecho un buen trozo para que lo que nos toca esté más liviano y no todo cuesta arriba. Recuerda aquellas cosas pequeñas que te han hecho feliz, que tal vez no las apreciaste lo suficiente en su momento pero hoy descubres su enorme valor. En esta lista seguramente habrá muchas personas encontradas que con su presencia y sus diferencias nos han enseñado tanto.

Feliz lunes de valorar lo pequeño.

domingo, 1 de febrero de 2026

Sin hambre de poseer

Ya había corrido mucho detrás de las cosas que veía y deseaba. Con algo de esfuerzo y una buena dosis de perseverancia muchas veces conseguía lo que deseaba. Luego empezaba su carrera detrás de las personas, pensando que se puede poseer como cosas, la amistad, el cariño, el amor de una persona. Aquí ya su éxito fue casi nulo. Las personas incluso en una relación cercana no pierden su identidad y su libertad. Siempre es entrega generosa y voluntaria, no adquisición, no posesión de una persona. El tiempo la vida como buena y paciente maestra, le enseñaron que las cosas ocupan espació crean apego y con él mido de perderlas. Realmente nuestro es lo que compartimos lo que vivimos con los demás y de eso no nos puede privar nadie. Incluso la pérdida de la memoria, porque aunque nosotros no lo recordemos, los demás si lo recordarán quienes somos y quienes siempre fuimos para ellos.

Feliz domingo sin hambre de poseer.

sábado, 31 de enero de 2026

Ensanchar el mundo

Cuando todo se centra en mí, parece que el mundo se está achicando. No hay espacio ni para uno mismo, uno se asfixia. Como siempre se quiere más aparecen los problemas. Cada uno tiene los brazos que tiene. No se pueden estirar más abarcando más. Si uno se retiene, otro se escapa. Además se contagia el miedo de perder lo que pensamos que es nuestro. Nuestra exclusiva propiedad que creemos que hasta nos da la identidad. Cuando uno mira a los demás y abre su corazón a ellos, su mundo se ensancha, hasta parece que se multiplica por las vidas de los que comparten la suya con la nuestra. Lo que aportamos es para todos y entre todos uniendo nuestros brazos abarcamos la inmensidad. Formamos red que no permite que nada se pierda y todo tenga su lugar su espacio su importancia. Descargamos muchas preocupaciones entre ellas la de perder lo poco que tenemos, pues nos rodemos por los que comparten. Mi referencia muchas veces salta de yo a nosotros. Se disfruta más de lo propio y lo ajeno.

Feliz sábado de ensanchar el mundo. 

viernes, 30 de enero de 2026

Cuidados de milagro




El mismo lugar y otras realidades. Hay siempre cierta emoción cuando regreso a Hospital La Paz. Me han tratado tan bien, me han salvado la vida tantas veces, prácticamente mi segunda casa en algunas temporadas. Sé, que puedo confiar y eso es algo impagable, cualquier palabra de agradecimiento es poca. Voy buscando alivio, buscando claridad. Siempre encuentro mucha humanidad. Hoy sin nieve con sol y viento parecía un paseo. Un paso más en mi camino. A veces hasta parece privilegio tener un cuerpo con tantas preguntas tantos desafíos, sin saber cómo es posible que funciona tan bien a pesar de todo. Pura gracia, en cada encuentro en cada persona conocida y encontrada. Todo lo que tarde el miércoles pasado lo gane este viernes. Eso se merece un aplauso.

Feliz viernes de cuidados