domingo, 4 de octubre de 2026

Un huevo...

Hoy hablamos sobre un huevo que aparece en la mesa para el desayuno. No viene por obra de magia. Sabemos que viene de una gallina. Pero si no hay gallinas en la casa… Viene de un supermercado, pero no hay gallinas en un supermercado, así que viene de la granja. Los niños son capaces de conectar y entender lo que nosotros desconectamos, troceando la vida en apartados aislados. Cada vez más aislados e ensimismados. Urge que redescubramos nuestras redes de interdependencia, que cuidemos nuestras relaciones y valoremos todos los aportes de las redes y cadenas que hacen posible que cada día disfrutemos de tantas cosas que no hemos hecho tronando los dedos y diciendo palabras mágicas. Detrás de cada cosa hay una persona o un grupo de personas. Un gracias no ha hecho daño a nadie, nadie se enfermado ni intoxicado por su culpa. No se gasta al decirlo ni causa malestar al oírlo. Y pensar que todo esto ha empezado por un huevo.

Feliz domingo de gracias.

sábado, 3 de octubre de 2026

Sin milagros

Cuando se despertaba ya sentía el aroma de café y de pan recién horneado. Era un rico despertar que auguraba un hermoso día. Solo una ducha y ropa que huele a frescor y limpieza. Todo esperaba a ser tomado y disfrutado. Hasta un día que alguien de la casa ha caído enfermo. Era ella, la mamá, la que siempre se levantaba cuando otros dormían. La que sabía que tiempo va a hacer, cuáles eran los gustos de todos de la casa. Conocía todas las fechas, sabía lo que era urgente y lo que podía esperar. Ella la que estaba detrás del café, pan, toallas limpias y ropa preparada. Sin ella, todo era pesado, todo se amontonaba, faltaba, y todos estaban en peligro de llegar tarde a todas partes. Nada en la vida y en la casa viene por obra de magia. Siempre detrás de cada cosa están las personas que las hacen, preparan, se cansan y sacrifica. Aprendamos a valorar los unos a los otros por sus grandes y pequeñas aportaciones.

Feliz sábado sin milagros.

viernes, 2 de octubre de 2026

Armonizar

Días especiales por ser tan ordinarios. Mientras más tengo recorrido más lejos de los puntos de llegada me siento. A veces me acecha la tentación de decir: “ya no puedo más” o “eso no tiene sentido”, las espanto con una sonrisa de alguien que se acerca y un “gracias” de alguien que se aleja. Eso de armonizar se vuelve tan necesario como la respiración. Frente a todo el potencial que tiene la gente que me rodea, sería un error imperdonable no aprovecharlo en esta sinfonía. Ricos es dudas y convicciones, experiencias y dolores. Podemos llegar mucho más lejos de los que todo lo tienen por seguro y no les cuesta nada realizar sus proyectos. Nosotros podemos más porque no nos dormimos sobre los laureles y pedestales. Como tantas veces, casi todo, lo tenemos cuesta arriba sin dar nos cuenta llegamos muy alto y vemos mucho más. Ojalá el octubre nos permita armonizar más y seguir buscando armonía ahí donde aún no la hemos buscado.

Feliz viernes de armonizar.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Suficiente cerca para...

Tantos encuentros repetidos y siempre nuevos. A cada uno de ellos llegamos con otro equipaje. A veces más dispuestos a compartir a veces más dispuestos a guardar lo que vivimos y traemos al encuentro. Hay personas que nos dan la llave de su corazón, y nos dan confianza para abrir el nuestro. No buscamos el rédito, solo la paz y armonía que se puede vivir cuando los pasos se compasan y los corazones laten libres de temor. Las fiestas siempre son un buen pretexto para dar este paso siempre procrastinado. Estamos más cerca los unos de los otros y es tan fácil romper la barrera, interrumpir el silencio y decir un “perdón” o un “por favor” que aún a nadie ha hecho daño y muchos tanto bien. Porque sin ellos los que nos quieren y los que no la fiesta no sería posible, no tendría ningún sentido. No esperes un año más.

Feliz miércoles de estar lo suficientemente cerca para...

lunes, 28 de septiembre de 2026

Fechas y recuerdos

En pocos días se unieron varios aniversarios. Empezando por mi cumpleaños, siguiendo con mi llegada a Pedrezuela y hoy aniversario de mi salida de Polonia en 1992 y primera misa aquí en 2018. Se suceden los números, el tiempo se llena de experiencias y la vida nos hace cerrar los círculos del tiempo que cada vez nos llevan a otro nivel de realidades y experiencias, siendo los mismos, somos tan diferentes. Nuestra vida, motivan las alegrías y desmotivan las heridas. Atesoramos los encuentros, aquellos gestos y palabras que fueron certeros y ayudaron, cuando más se necesitaba y no se sabía cómo pedir ayuda. Los años y los acontecimientos de todo tipo me demostraron que era tan cierto y tan bendecido aquello de “Te basta mi gracia, mi mayor fuerza se manifiesta en la debilidad” que encontré en la 2 Cor 12,9. A seguir caminando y cerrando los círculos esperando nuevos encuentros en los mismos y al mismo tiempo nuevos lugares.

Feliz lunes de fechas y recuerdos.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Revisar el equipaje

Dicen que la vida es un camino. Un camino que cada uno tiene que andar a su manera. Es bueno preguntarse ¿qué llevo de equipaje? ¿Todo eso es necesario? ¿Me ayuda en mi caminar? Tal vez para ver bien lo que llevamos y cargamos sería bueno parar un poco y revisar nuestra carga. Con frecuencia cargamos cosas que no nos sirven para nada y solo entorpecen el caminar. Lo hacen más difícil más pesado. Tantas veces hay miedos desconfianzas y rencores. Recuerdo de cosas vividas que no deja espacio para cosas nuevas por vivir. Si consigo desprenderme de todos los pesos innecesarios mi caminar será más ligero, no gastaré tanta energía y podré llegar a otros lugares nuevos por descubrir. Revisa lo que cargas y desprenderte de lo que no necesitas, aunque te has acostumbrado a ello.

Feliz miércoles de revisar el equipaje.

martes, 22 de septiembre de 2026

Palabras dentro y fuera

Sus palabras no siempre se podían oír. No llegaba a pronunciarlas, presa de miedos e inseguridades. Se preocupaba mucho por lo que sus palabras podrían causar. Pensaba que callándolas conseguirá un poco de paz. Conseguía esta paz disimulada afuera, pero por dentro sus palabras se revolvían. Daban vueltas en su estómago y se infectaban bajo la piel. Para poco servían las pomadas, ni con dietas acallaba su estómago. Así durante mucho tiempo hasta que por dentro había más palabras que por fuera. Lo que aumentaba las tensiones y provocaba erróneas interpretaciones de sus silencios. Para su propia salud y salud de sus relaciones con los demás tenía que equilibrar las cosas y dar salida a sus palabras aunque puedan causar una que otra tormenta, que al final siempre hace menos daño que una explosión que revienta todo. Equilibra tus palabras y tus silencios.

Feliz martes de palabras dentro y fuera.