sábado, 25 de abril de 2026

Pastores y rebaños

En el mundo en que vivimos nadie quiere ser considerado parte de rebaño. Parece que el rebaño tiene mala prensa, que no piensa, que no decide, que carece de su propia opinión. Al no querer ser considerados parte de rebaño, no interesan mucho los pastores. Se pierde la realidad que todos somos responsables los uno por los otros, que cuidamos a unos y somos cuidados por otros. Necesitamos que nos acompañen los que conocen el terreno por su gran experiencia de recorrer los caminos de la vida. Solo podemos aprender de los que saben de los que nos pueden enseñar y acompañar en el proceso de aprendizaje. El acompañamiento es fundamental. Ya tuvimos la experiencia de clases virtuales y sabemos que faltaba lo más necesario la presencia real, el roce la cercanía que da la seguridad y rescata de la soledad. Así que guía y déjate guiar.

Feliz sábado de pastores y rebaños.

jueves, 23 de abril de 2026

Un simple "gracias"

Hay días que un simple “gracias” vale mucho. No porque uno lo espera y de él condiciona todo lo que hace. Simplemente devuelve algo de humanidad a las relaciones interpersonales. Nos rodean, reclamos, quejas, exigencias, amenazas y denuncias, por eso un gracias condimenta y endulza la vida, se convierte en un chute de energía. Cuando escuchas un gracias, sabes que alguien te ha visto y fue capaz de apreciar tu esfuerzo, no importa que lo que haces forma parte de tus responsabilidades u obligaciones. El gracias invita a seguir entabla una relación, facilita todo lo que se necesita en el momento preciso. Escasea en nuestra realidad, para algunos hasta suena extraño. Por eso como hay mucho espacio libre para tu “gracias”. No tardes en darlo, sonará y regresará a ti con un eco que devuelve la belleza a donde parecía estar ausente.

Feliz jueves de un simple gracias.

martes, 21 de abril de 2026

Balanza perdida

No siempre consigo sacar la balanza y pesar todas las cosas. Tener siempre los equilibrios deseados. Muchas veces con las prisas la desesperación, opto por lo que tengo en la mano. Lo que parece ser una respuesta adecuada, una solución definitiva. El tiempo me demuestra que no se soluciona nada y con frecuencia se agrava el problema. Es fácil dejarse vencer por la fatalidad. Si ya es tan complicado nada se puede hacer. Se puede hacer mucho. Se puede recomponer el rompecabezas, pero para eso se necesita dos cosas de las que con frecuencia carecemos. Se necesita paz y paciencia. Dejar de oprimirse por todos los problemas sin distinguir que entre ellos hay grandes y pequeños que se pueden solucionar. Discernir cada cosa en su justa dimensión. No mezclar culpando a otros o culpándose a sí mismo a sí misma. Pide paz y a partir de ahí empieza a tu camino.

Feliz martes de balanza perdida.

lunes, 20 de abril de 2026

Dolores que no dejan

Momentos que todo le dolía, hasta sus propios pensamientos. Encerrados en la jaula de su cuerpo. No sirvieron mucho las peregrinaciones a muchos consultorios de todo tipo. El dolor aparecía con renovada fuerza. Reconocía honestamente, que no era un dolor de los inaguantables, que sufren algunos. Era uno dolor que iba y venía que para que nadie olvide su existencia. Un dolor que sin causar grandes daños paralizaba cuando sabía que tenía mucho que hacer, que no permitía descansar plenamente ni trabajar plenamente. Tenía que descubrir ese algo no resuelto que paralizaba, que parecía que todo quedaba a media, y a veces incluso, que lo que hacía, lo hacía contra ella misma. Escucha a tu cuerpo, haz caso a estos dolores molestos como moscas. Revisa que puerta sigue abierta cuando hace tiempo ya la deberías cerrar.

Feliz lunes de dolores que no dejan.

domingo, 19 de abril de 2026

Caminar y partir

Saber rimar los pasos escuchando su ritmo, escuchando la conversación que ya se va tejiendo aunque aún sin palabras. Luego llegan los suspiros y estas primeras palabras que salen porque ya no aguantan a ser aprisionadas en el pecho. Son quejas, dudas, preocupaciones. Luego viene todo lo demás, porque ya no se puede detener. Los pasos ponen ritmo y el ritmo pone orden a los que parecía caótico y desordenado. Hay que aprender a escuchar para poder hallar a las respuestas. En la mesa se parte el pan, pero en el camino se parten los sentimientos, las tristezas y preocupaciones. Porque lo tuyo es también un poco mío y lo que a mí me pasa ya te ha pasado o probablemente te puede pasar. Hemos de aprender a caminar escuchando, escuchar mirando, hablar partiendo y compartiendo lo que llevamos en la mochila.

Feliz domingo de caminar y partir.

sábado, 18 de abril de 2026

Navegando


Ellos siguen navegando, sumando millas, con la velocidad medida en nudos. Yo también navego a veces entre tormentas. Queriendo lo mejor consigo lo peor. Atando los cabos sueltos, remando y muchas veces esperando vientos favorables. Ya después de tantos años, en tantos puertos y encuentros busco la paz. La encuentro y la vuelvo a perder. Siento como Dostoievski que mi fe surge del horno de mis dudas. Por eso me lanzo a las aguas profundas sabiendo que si mantengo la paz y la confianza puedo flotar. Tantas personas han sido como mis puertos como mis anclas. Las conversaciones la radio y los libros han sido mis mapas. Lejos de la playa pero sumergido en su gracia. No fui marinero como me imaginaba y soy misionero como no me imaginaba. Gracias a todos que desde hace tantos años se han unido a mi tripulación. Seguiremos navegando por los mares de nuestras vidas y nuestras experiencias. Guiados por el Espíritu como una estrella. Por algo soy espiritano.

Feliz sábado de navegación.

viernes, 17 de abril de 2026

Sueños que se cumplen

Una bonita sensación de ver como una nueva generación realiza los sueños de mi infancia y juventud. Desde niño quería ser marinero. Aunque ya en aquellos tiempos alguien me dijo no serás marinero sino misionero, lo que me parecía una locura, hoy es mi realidad. Para ser marinero hice todo lo que parecía humanamente posible, pero no lo he conseguido. Unos paseos por la playa y los paseos en una lancha con vela que ni siquiera se puede llamar yate era lo máximo que puede hacer. Hoy mis sobrinos viajan por el mar viviendo lo que soñaba. Algo que me confirma que los sueños bien soñados se cumplen, no siempre en forma y en tiempo que fueron soñados. Ellos escuchan la poesía del viento y la rítmica música de las olas. Yo escucharé sus historias y esperaré mi paseo en vacaciones por el lago.

Feliz viernes de sueños cumplidos.