jueves, 30 de julio de 2026

Jardín de Amistad

Lo único que la podía conectar con varios lugares a la vez no eran las redes sociales, sino la amistad. Paula cuidaba a sus amistades. A lo largo de su vida aparecieron personas variopintas. Algunas desafiando su paciencia y su forme de ver la vida. Tal vez por eso eran tan valiosas, porque siempre aportaban algo nuevo y diferente. Claro que en todos estos años aparecieron los que iban ser para siempre y no aguantaron ni dos primaveras. Los que de entrada no se ajustaban a tipo de las personas con las que puede tener algo en común y por sorpresa se convirtieron en los incondicionales. La amistad como un hermoso jardín debe su belleza a la variedad y al constante cuidado. Cuida tus tesoros de siempre y los que sigues encontrando en el camino. No defraudes la palabra con afirmaciones falsas, ni sumando contactos en las redes. Da sentido y sabor a tu amistad.

Feliz jueves Día Internacional de la Amistad con el lema: "La amistad, camino hacia la paz"

miércoles, 29 de julio de 2026

Conciliar tiempos

Ya los antiguos nos decían que hay tiempo para cada cosa. Respetando los tiempos se consigue mejores resultados y uno se puede librar de estrés que todo lo complica. Marta sabía todo esto, pero una cosa es saber algo y otra muy distinta es poner este conocimiento en práctica. Ella siempre se preocupaba por todo y no quería dejar nada de su control. Le gustaban cosas bien hechas, pero no tenía paciencia para esperar. Eso provocaba que los trabajos se acumulaban provocando muchas tensiones. No respetando tiempos ni procesos quería resultados antes que fuesen posibles. La frustración provocaba una actividad aún más frenética. Así se cerraba el círculo. Tenía que permitirse un parón y con calma ver y programar qué cosa en qué momento. Fue la única manera para conciliar los tiempos y empezar disfrutar de la paz. No todo en la vida es eficacia y productividad.

Feliz miércoles de conciliar tiempos.

martes, 28 de julio de 2026

Seguir caminando

A Perla le gustaba escalar. Viendo una montaña no resistía sus ganas de subir. Mientras más alta era, más le llamaba atención. Subiendo escalando se daba cuenta, que aunque la montaña sea alta el cielo queda igual lejos de ella. Eso parecía estando arriba, mirando desde abajo casi tocaba el cielo y en algunos momentos el cielo la envolvía. Algo así pasa en nuestras vidas, todo dependo desde dónde miramos las cosas y qué buscamos. Mientras unos no perciben nada de lo que buscan ortos se ven sumergidos en ello. Buscamos sin ver, lo que ya hace tiempo ya habíamos encontrado. Tal vez eso nos sirve de eterno motor que nos empuja para seguir caminando. Como dijo alguien, contestando a la pregunta ¿para qué sirve el horizonte? Sirve para seguir caminando. Así que sigamos caminando.

Feliz martes de subir y caminar.

lunes, 27 de julio de 2026

Cosas pequeñas

Gustavo, era hombre de trabajo. No tenía miedo a grandes desafíos. Parece que mientras más complicada era la situación que tenía que enfrentar, más creativo y animado se encontraba. Los que lo conocían quedaban tranquilos cuando él se encargaba de algo, porque siempre lo iba a hacer lo mejor que se pueda. Solo que a veces entre tantos grandes desafíos, no se fijaba en cosas pequeñas. A primera vista, carecían de importancia, pero como una semilla podían germinar y crecer, o como una piedra en el zapato podían lastimar y hacer mucho daño. Por algunos problemas por las que le ha tocado pasar últimamente, tuvo que aprender a atender lo pequeño, cuando aún es pequeño y fácil de solucionar, impidiendo que crezca y se vuelva complicado y duro para romper.

Feliz lunes de cosas pequeñas.

domingo, 26 de julio de 2026

Mirar

Tanto tiempo buscando sin mirar adentro. Ahí están las cosas que nos pueden hundir o salvar. Somos los únicos responsables de descubrir y aprovechar lo que nos puede ayudar, y prevenir para que nos invada lo que puede perjudicar. Muchas cosas afuera llaman nuestra atención. Tantas veces con promesa de la felicidad si les abrimos nuestro corazón y dejemos que invadan nuestro espíritu. Con el paso del tiempo descubrimos que nos están robando la libertad. Hay tantas actitudes dañinas suspendidas en el aire como el humo de los incendios que buscan una grieta para entrar invadirnos y convertirse en nuestras, aunque no nos benefician, sino envenenan. Date tiempo de mirar lo de afuero y lo de adentro y decide a lo que decir si y a lo que decir no y recuerda que cada decisión tendrá sus consecuencias.

Feliz domingo de mirar.

viernes, 24 de julio de 2026

Flotar

Ya eran muchos problemas que rodeaban a Liliana. Por donde miraba aparecía algo nuevo. Un mar de problemas. Tenía miedo de ahogarse de no poder más. En medio de las lágrimas y suspiros se acordó de aquella frase que había escuchado hace tiempo: El barco no se hunde por el agua que tiene a su alrededor, sino por el agua que entra adentro. Ahí estaba el secreto, la llave que le podía ayudar en este mar de problemas, no permitir que todo entren dentro de ella, no todos los tiene que interiorizar, porque eso la hacía pesada poco ágil para enfrentar todo lo que tenía que enfrentar. Hay que dejar afuera, para poder verlos mejor, enfrentar viendo el cuadro completo. No permitas que todo se meta dentro de ti y te vaya asfixiando poco a poco.

Feliz viernes de flotar.

miércoles, 22 de julio de 2026

Última ancla



Esther se ha cansado. No sabía decir si estaba más cansado su cuerpo o su alma. Es cierto que en estos años el cuerpo se ha enfermado constantemente. No salía de una y se metía en otra. No se podía quejar ni de atención ni de cuidados. Pero se ha cansado, con las últimas noticias no sabía si podrá más. Sentía que su cuerpo ha llegado a lo que llaman: cansancio de los materiales. No veía mucho sentido en someterse a otro tratamiento, sabiendo que después de ese iban a venir otros. Que eso es solo prolongar el declive. Necesitaba urgentemente encontrar motivos para seguir remando. Aquí para nada servían los cálculos. Tenía la sensación que a pocos importaba lo que sentía, lo que realmente la dolía. Pero había unas personas que siempre estaban a su lado. Muchas veces con miradas tristes, al sentir la impotencia de no poder hacer más. Tal vez ellos sus miradas sus gestos sus palabras eran la única ancla que la tenía amarada a la vida con la esperanza de otros día de risas compartidas y momentos de paz. Puede ser que no era mucho, pero era lo suficiente para dar un paso más con esperanza.

Feliz miércoles de la última ancla.