martes, 1 de septiembre de 2026

Cerrando círculos


 


Hace muchos años en México he aprendido una diferente visión del tiempo de la que tenía hasta ahora. Antes pensaba que el tiempo era lineal, que nunca se regresaba a lo que ya se ha vivido, porque cada instante nos alejaba de aquel punto en la línea del tiempo. Escuchando y observando a las danzas tenek, he visto que el tiempo es circular como una concha de caracol. Siempre regresamos a los lugares, a las personas, pero en otro nivel de conciencia y experiencia. Dando vueltas tenemos la oportunidad de cerrar círculos, cerrar procesos. Si no lo hacemos nos arriesgamos a seguir teniendo las heridas abiertas. Después de 44 años he regresado a la ciudad de Kolobrzeg, Ciudad en la que quise estudiar para ser marinero. No lo he conseguido, si lo hubiera conseguido, nunca me hubiera pasado lo que me ha pasado en la vida, nunca hubiera encontrado y conocido tantas personas maravillosas que he encontrado en el camino de mi vida. Claro, me pica la curiosidad de saber, cómo sería mi vida si lo hubiera conseguido. He cerrado el círculo para poder seguir disfrutando de todo lo que me toca vivir sea fácil o difícil. Viendo una vez más como una cosa lleva a la otra. Como algo que al principio no deseado no querido, resulta ser una bendición que abre las puertas a algo que sin eso sería imposible. Se unen los hilos de la red, los eslabones de la cadena, se cierran los círculos mostrando el pleno sentido. Cada nueva vuelta del tiempo nos lleva a posibilidad de nuevos encuentros. Que siga así el camino.

Feliz martes de cerrar círculos.

lunes, 24 de agosto de 2026

Sueños, viento velas y asombro



 



Cuando se sueña con algo por más de 40 años. El resultado tiene que ser único. Un sueño condensado lleno de pequeños detalles y un sinnúmero de variaciones. Cuando llega al puerto de Charzykowy el sábado pasado no me imaginaba que se puede vivir tantas experiencias, tan varadas tan emocionantes. Entre el sábado y el domingo tuvimos una buena dosis de variaciones de tiempo de búsqueda de vientos y competimos con la lluvia. Yo que tanto tiempo vivo lejos, tuve la sensación de cercanía y aceptación. Algo que se sentía a flor de piel como las gotas de agua. Cuando pensaba cómo podría describir lo que he vivido y sentido en estos dos día en el velero, no se por qué me vinieron a memoria estos versos de Ciprian Kamil Norwid: “Bo nie jest światło, by pod korcem stało, Ani sól ziemi do przypraw kuchennych, Bo piękno na to jest, by zachwycało Do pracy – praca, by się zmartwychwstało.” - (Porque no es la luz para quedarse bajo el cajón, Ni la sal de la tierra para los condimentos de la cocina, Porque la belleza está para asombrar, Al trabajo – trabajo, para resucitar.) En nuestro tiempo bajo velas no se pudo esconder la luz del sol, el brillo de los ojos de emoción. Lo vivido por mi fue muy profundo fundamental y fundacional, cerrando un círculo en la historia de mi vida. Lo visito sentido la belleza de este arte de las velas solo puede asombrar, despertar admiración. Esfuerzo trabajo que resucita lo mejor. Se ha confirmado la viaja verdad aprendida hace años, que “para el que no sabe a qué puerto va, ningún viento es favorable.” Vimos cómo se puede aprovechar todo para llegar a donde se quiere con una precisión de relojero. Seguiré reviviendo todos estos momentos, rumiando las palabras sensaciones y agradecido con mi familia que otra vez es más amplia de lo que era.

Feliz lunes de asombros.

jueves, 20 de agosto de 2026

Destinos y fuerzas


Hay tanto aire que llena mis pulmones que hace desprenderse a todos las tensiones que se han pegado a mí. Hoy en la bicicleta el ritmo me hizo olvidar el cansancio, pasar por el dolor y disfrutar de los caminos que recorría hace años. Una sensación maravillosa tan importante cuando se traslada a la vida cotidiana. Elegir los destinos y hacer que las fuerzas te acompañen para poder llegar a ellos y no elegir destinos según las fuerzas que suponemos que tenemos, sin querer a arriesgar nada. Experimenté eso a pesar de los músculos atrofiados y falta de una resistencia. Una experiencia que me llena de esperanza, para el futuro. Aún quiero seguir eligiendo destinos, objetivos sin pensar en las fuerzas sin condicionar a los límites que no son de todo reales pero que existen en nuestra cabeza.

Feliz jueves de destinos elegidos.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Aprender a remar

En la vida hay que aprender a remar. Se aprende con alguien que es más fácil aunque eso exige aprender a sincronizar los movimientos. Con la ventaja de que cuando se cansa uno puede remar el otro. Pero muchas veces nos toca a remar solos. Atentos a los obstáculos y corrientes que tanto pueden ayudar como dificultar. Importante es el impulso, el ritmo y la atención a no desviarse del rumbo, en eso ayuda mucho la agilidad del kayak que enseguida responde a cada impulso. Tanto recuerda eso mi remar por la vida, en tantas aguas y en tantas circunstancias. Acompañado y con los mejores maestros y maestras, y tantas veces solitario midiéndose con las corrientes que me llevaba en donde no quería estar para enseñarme nuevas aguas y nuevas posibilidades. Gracias a todos que me enseñaron, acompañaron y ayudaron a remar.

Feliz miércoles de remar

lunes, 17 de agosto de 2026

Pasar a otro ritmo

Pasaron unos días, he viajado para sentarse en la sombra de mi árbol de pensamientos. Aquí he nacido y he aprendido a dar los primeros pasaos, decir y escribir las primeras palabras. Solo unos días bastaron para pasar de un cansancio extremo a un estado de paz y contemplación que permite sentir con todos los poros de la piel. Hay momentos en la vida que no se necesita más que el contacto con la naturaleza y con uno mismo y si eso viene acompañado con los encuentros con los seres queridos ya es suficiente. Este tiempo cura el cuerpo que tantas cosas ha vivido últimamente y el alma que necesita paz y desconexión. Para no estropear lo conseguido en estos pocos días no me puedo permitir presiones y urgencias. Para el trabajo y las preocupaciones habrá tiempo durante el resto del año.

Feliz lunes de pasar a otro ritmo.

lunes, 10 de agosto de 2026

Recordando a San Lorenzo

Recordando la Fiesta de San Lorenzo, recuerdo a todas aquellas personas que han construido sus sueños dejando su valle. Los primeros pobladores de lo que hoy día son municipios de General Resquín y San Vicente Pancholo. Los que con fe y confianza con el corazón lleno de esperanza empezaron a cultivar aquella que parecía ser su tierra prometida. Resistido muchos contratiempos y han mantenido su fe. Muchos de sus hijos y nietos a su vez han tenido que partir a otros lugares a otras tierras. Así sigue la peregrinación de la gente de sus sueños. Han vivido las primeras muertes los primeros nacimientos las partidas y llegadas. Todo eso fue posible porque se han entregado por completo y no han hecho cálculos su vele la pena, preguntándose qué van a ganar o qué pueden perder. Sabían que siempre primero hay que sembrar para poder cosechar. Me han enseñado tanto con sus simples gestos y su amor a los suyos.

Feliz lunes de San Lorenzo.

domingo, 9 de agosto de 2026

Fe y confianza

Ojalá siempre sepa distinguir, entre los problemas y las personas. Que nunca vea a una persona como un problema. Que a Dios busque en la brisa suave en el abrazo en mano tendida en una sonrisa sincera. Que cuando más difícil me resulte encontrarlo y reconocerlo más ganas tenga de buscarlo. Me falta la habilidad de no interiorizar los problemas, dejarlos afuera para poder mirar con paz desde dentro buscando las soluciones. La serenidad sobre todo, incluso cuando algo dentro está fallando. La amistad y una buena caminata como el medicamento infalible. La confianza apoyada en la experiencia, la convicción de que no todo se entiende no todo se controla y no de todo uno es responsable que algunas cosas se llega a entender muchos años después, cuando se descubre que todo lo que parecía que no tenía sentido se está hilando, porque en la vida siempre una cosas lleva a la otra una persona lleva a la otra. Que no me falte la fe cuando siento que me falta todo.

Feliz domingo de fe y confianza.