Feliz sábado de no basta.
Buscando Armonía
sábado, 10 de octubre de 2026
No basta
Clara
sentía algo extraño. Le gustaba mucho profundizar las cosas, saber
lo que era antes de un acontecimiento. Cuántas cosas tenía que
ocurrir, para que algo pueda acontecer de esta y no otra manera. No
era una anciana, para ir recordando viejos tiempos anhelando el
pasado que siempre parece mejor. Lo que la llamaba mucho la atención,
que ha crecido en un mundo en donde se hablaba mucho de ideales, que
con el tiempo se iban enfrentando a la realidad. Se resistía a
aceptar la mediocridad como medida de sus acciones. No era para ella
suficiente hacer y cumplir, esperaba mucho más. Pero hoy día a su
alrededor cada vez con más frecuencia se hablaba de mínimos que hay
que cumplir para tomar algo por bueno. Este paso de ideales a
mediocridades y mediocridades a mínimos la inquietaba mucho y no
auguraba nada bueno para el futuro. Para ella era signo de un
empobrecimiento contra el cual se querría rebelar. No basta con los
mínimos. No te conformes con la mediocridad, ni solo quedes atrapada
en los ideales. Sueña alto camina abajo y trabaja en el horizonte de
tus posibilidades, dando siempre un paso más de lo que pensabas que
era suficiente que ya era todo lo que puedes dar.
viernes, 9 de octubre de 2026
Paseo y encuentro
Cuando
caminas, es imposible que no encuentres a alguien con quien cruzar un
saludo, unas palabras. Y en poco probable caso que no encuentres a
nadie siempre tienes la oportunidad encontrarte a ti mismo/a. Lo
saben los que caminan por el bosque por el campo y hasta por el
desierto. El ritmo de los pasos se acompasa con el ritmo de los
pensamientos. La respiración al inicio agitada se calma, el corazón
marca el ritmo. Parece que cuando uno se concentra en sus pasos en
vez de cerrarse y volver impermeable a lo que pasa a su alrededor,
uno realmente se abre, ensancha y absorbe todo. La luz el aire, cada
imagen y pensamiento para ir musitando las palabras y vestir de ellas
los sentimientos y pensamientos. Da un paseo en el otoño del norte y
primavera del sur.
Feliz viernes de paseo.
jueves, 8 de octubre de 2026
Palabras
Hay
días en las que las palabras bailan al ritmo de paisajes y suspiros.
No cuesta nada pronunciarlas, pero se tiene la sensación de que son
pequeñas delante de lo que vemos y sentimos. Por mucho que estiran y
acompañan no llegan a describir todo. Ahí son importantes los
silencios que terminan abarcando todo lo que no se pudo decir.
También hay días que las palabras se quedan incrustadas bajo la
piel. No se las puede pronunciar sin sentir el dolor. Otras que se
quedan atrapadas en la garganta como un globo inflado. Cualquier roce
insistencia pueden provocar la explosión. ¿Cuáles son hoy tus
palabras? ¿Traen alivio o dolor? ¿Las puedes pronunciar con
facilidad o te cuesta mucho sacarlas afuera? Cuida tus palabras.
Feliz jueves de palabras.
martes, 6 de octubre de 2026
Sin aburrimiento
Nadie
sabía que el aburrimiento puede ser tan poderoso y tan nocivo.
Rigoberta trabajaba un poco por las mañanas y el resto del tiempo lo
tenía libre. Cuando tenía libre se sentaba y la invadían
pensamientos de todo tipo. Muchas veces estaba rememorando cosas y
pasaron hace tiempo reinterpretando cada gesto y palabra, que han
dicho en su presencia. Llegaba a conclusiones sorprendentes.
Encontraba conflictos donde solo hubo intercambio de opiniones.
Hostilidad donde alguien levantaba un poco tono de su voz. Sentía
que tenía mucha gente en contra suya. Así cada día iba haciendo la
bola de nieve de sus erróneas interpretaciones cada vez más grande.
Todo eso por aburrimiento. Se distanciaba se cerraba y desconfiaba.
Cuando estaba ocupada, ocurría todo lo contrario. Disfrutaba de cada
encuentro, sonreía al poder estar un rato conversando con sus amigos
que no eran pocos. Cálmate un poco y ocupa tu mente.
Feliz martes sin aburrimiento.
lunes, 5 de octubre de 2026
Unísono vs armonía
Lo de
armonía siempre necesita de otros. Si solo está uno o una, no se
puede hablar de armonía porque es unísono. Cuando se encuentran dos
o más ahí se necesita buscar armonía para que lo que quieren hacer
y transmitir sea posible y entendible. Si no se armonizan, causan una
cacofonía, que puede ser molesta y hasta desagradable. En una bella
armonía, nadie debe imponer su voz por encima de otros, haciendo
inaudibles a los demás. Se necesita el arte de la complementariedad.
Todos tienen sus espacios, respetan sus aportaciones y enriquecen al
conjunto. Guardando su identidad, empiezan a construir algo en común
que para ser bello y hermoso necesita de todos. Una sinfonía es un
conjunto de notas, muchas veces muy simples, que tocan diferentes
instrumentos con sus características. Si faltaría uno la obra no
alcanzaría su plenitud.
Feliz lunes de armonía.
domingo, 4 de octubre de 2026
Un huevo...
Hoy
hablamos sobre un huevo que aparece en la mesa para el desayuno. No
viene por obra de magia. Sabemos que viene de una gallina. Pero si no
hay gallinas en la casa… Viene de un supermercado, pero no hay
gallinas en un supermercado, así que viene de la granja. Los niños
son capaces de conectar y entender lo que nosotros desconectamos,
troceando la vida en apartados aislados. Cada vez más aislados e
ensimismados. Urge que redescubramos nuestras redes de
interdependencia, que cuidemos nuestras relaciones y valoremos todos
los aportes de las redes y cadenas que hacen posible que cada día
disfrutemos de tantas cosas que no hemos hecho tronando los dedos y
diciendo palabras mágicas. Detrás de cada cosa hay una persona o un
grupo de personas. Un gracias no ha hecho daño a nadie, nadie se
enfermado ni intoxicado por su culpa. No se gasta al decirlo ni causa
malestar al oírlo. Y pensar que todo esto ha empezado por un huevo.
Feliz domingo de gracias.
sábado, 3 de octubre de 2026
Sin milagros
Cuando
se despertaba ya sentía el aroma de café y de pan recién horneado.
Era un rico despertar que auguraba un hermoso día. Solo una ducha y
ropa que huele a frescor y limpieza. Todo esperaba a ser tomado y
disfrutado. Hasta un día que alguien de la casa ha caído enfermo.
Era ella, la mamá, la que siempre se levantaba cuando otros dormían.
La que sabía que tiempo va a hacer, cuáles eran los gustos de todos
de la casa. Conocía todas las fechas, sabía lo que era urgente y lo
que podía esperar. Ella la que estaba detrás del café, pan,
toallas limpias y ropa preparada. Sin ella, todo era pesado, todo se
amontonaba, faltaba, y todos estaban en peligro de llegar tarde a
todas partes. Nada en la vida y en la casa viene por obra de magia.
Siempre detrás de cada cosa están las personas que las hacen,
preparan, se cansan y sacrifica. Aprendamos a valorar los unos a los
otros por sus grandes y pequeñas aportaciones.
Feliz sábado sin milagros.
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