Hay tanto aire que llena mis pulmones que hace desprenderse a todos las tensiones que se han pegado a mí. Hoy en la bicicleta el ritmo me hizo olvidar el cansancio, pasar por el dolor y disfrutar de los caminos que recorría hace años. Una sensación maravillosa tan importante cuando se traslada a la vida cotidiana. Elegir los destinos y hacer que las fuerzas te acompañen para poder llegar a ellos y no elegir destinos según las fuerzas que suponemos que tenemos, sin querer a arriesgar nada. Experimenté eso a pesar de los músculos atrofiados y falta de una resistencia. Una experiencia que me llena de esperanza, para el futuro. Aún quiero seguir eligiendo destinos, objetivos sin pensar en las fuerzas sin condicionar a los límites que no son de todo reales pero que existen en nuestra cabeza.
Feliz jueves de destinos elegidos.







