miércoles, 22 de julio de 2026

Última ancla



Esther se ha cansado. No sabía decir si estaba más cansado su cuerpo o su alma. Es cierto que en estos años el cuerpo se ha enfermado constantemente. No salía de una y se metía en otra. No se podía quejar ni de atención ni de cuidados. Pero se ha cansado, con las últimas noticias no sabía si podrá más. Sentía que su cuerpo ha llegado a lo que llaman: cansancio de los materiales. No veía mucho sentido en someterse a otro tratamiento, sabiendo que después de ese iban a venir otros. Que eso es solo prolongar el declive. Necesitaba urgentemente encontrar motivos para seguir remando. Aquí para nada servían los cálculos. Tenía la sensación que a pocos importaba lo que sentía, lo que realmente la dolía. Pero había unas personas que siempre estaban a su lado. Muchas veces con miradas tristes, al sentir la impotencia de no poder hacer más. Tal vez ellos sus miradas sus gestos sus palabras eran la única ancla que la tenía amarada a la vida con la esperanza de otros día de risas compartidas y momentos de paz. Puede ser que no era mucho, pero era lo suficiente para dar un paso más con esperanza.

Feliz miércoles de la última ancla.

martes, 21 de julio de 2026

Demasiado peso

Celeste vivía asustada, no por algo que le estaba pasando, sino por la educación que ha recibido. Desde la tierna infancia le han pintado un mundo donde todo se basaba en premios y castigos. Se sentía eternamente vigilado, y permanentemente no a la altura de lo que se esperaba de ella. Aunque nada grave hasta ahora ha pasado en su vida. Temía que en el futuro estaba escondida alguna amenaza algún castigo por errores e imperfecciones de su vida. Este sentimiento alargado en el tiempo le impedía disfrutar hasta de la belleza de la naturaleza de los maravillosos lugares que visitaba, pensando que ahí podría estar escondido y camuflado algún peligro. Costaba tanto librarse de este peso de años, descubrir que todo es la hermosura de la inmensa generosidad. Que hay que confiar y cambiar el miedo en gratitud.

Feliz martes de cambiar el miedo en gratitud.

lunes, 20 de julio de 2026

Espacio e Inmensidad

Mirar el horizonte y dejase atrapar por él. No distraerse en detalles secundarios, sino mirar la inmensidad. Un horizonte que absorbe, los pensamientos y deja el silencio. Solo los susurros del viento. No aburre por su monotonía, no quiere divertir ni distraer. Solo puede conectar a la totalidad a los que vemos aislados y dispersos. No se puede abarcar contener. Solo permite estar inmerso en él. Trae paz quietud asombro, pero no por algo concreto sino por la totalidad olvidada. Recuerda que para ser antes hay que estar.

Feliz lunes de inmensidades.

domingo, 19 de julio de 2026

Guirigay de cada día

A Verónica le gustaba algunas tardes descansar después de comer viendo la tele. Antes había programas variados, que no solo divertían sino también educaban, permitiendo desde el sillón de su casa tener una ventana abierta al mundo. Pero desde hace un tiempo a esta parte, los programas de las diferentes cadenas se empezaron a parecer cada vez más haciendo de desaparecer la variedad y con ella la calidad. A cualquier hora había tertulias, que al principio eran muy interesantes con personas muy preparadas conocedoras de temas que se trataban, pero poco a poco esta gente fue reemplazada por personas que gritan insultan no se escuchan. Todo se vuelve un guirigay imposible de entender, que no aportaba nada nuevo. Aumentaba las divisiones y las descalificaciones. Por eso Vero opto por los paseos en paz, por encuentros con amigos si pantallas de por medio o por tardes en compañía de un libro. Eso siempre le aportaba algo bueno.

Feliz domingo de cosas que aportan.

viernes, 17 de julio de 2026

Regresar

Juana, por mucho que viajaba, siempre terminaba regresando a la fuente. El lugar en el que todas las cosas en su vida tenían su origen. Las importantes que marcaron su personalidad y su crecimiento, y las menos importantes que daban el contenido a sus días de los que siempre se pudo sacar algunas perlas para el baúl de los tesoros de la memoria. Por eso es tan importante regresar a la fuente, a nuestro origen a los lugares que participaron en nuestro proceso de formación. Cuando por algunas circunstancias de la vida obligados o por decisión propia los abandonamos, negamos su importancia. Sufrimos porque perdemos el lugar de referencia que puede alimentar nuestros aciertos y evitar cometer los mismos errores. Regresa a tu fuente, a tus orígenes, a tus tradiciones y a las cosas que importan y que siempre estarán ahí.

Feliz viernes de regresar.

miércoles, 15 de julio de 2026

Saber leer y entender

Manuela, cuando era niña, no se podía permitir el lujo de comprar libros. En su casa hubo muchas necesidades mucho más urgentes y básicas. Por suerte en su casa, toda su infancia vivía con ellos la abuela. Una mujer que apenas sabía juntar letras, pero sabía leer a perfección el libro de la vida. Se fijaba en cada detalle, entendía cada mensaje que la naturaleza enviaba. Manuela aprendió leer con la abuela. En la escuela le enseñaron las letras, pero leer la vida con sus acontecimientos aprendió de abuela. Sabía que muchos textos se pueden corregir, reescribir. Lo que leemos puede tener continuación, no tiene que ser definitivo. Aunque siempre hay situaciones que son definitivas e inmutables, nuestra lectura de ellas puede cambiar gracias a nuestra capacidad de leer los acontecimientos de la vida y descubrir diferentes matices. Si alguna vez en la vida has encontrado gente humilde y sencilla, sabes de que capacidad de lectura y que sabiduría estos hablando.

Feliz miércoles de lectura.

martes, 14 de julio de 2026

Peligrosa exigencia

Gloria tenía tan mala suerte, siempre se rodeaba de gente que exigía toda su atención. Eso no sería ningún problema porque es algo normal que nos tenemos que preocupar los unos por los otros. Nos tenemos que cuidar. Solo que la misma gente que exigía y reclamaba a cada paso su atención, no se interesaba por ella. No le preguntaba cómo estaba o qué sentía porque daban por hecho que ella les tiene que dedicar su tiempo porque ellos se lo merecen, se lo han ganado sin ningún esfuerzo. Uno podría pensar que es exageración, que solo se trata de costumbres, porque la gente se acostumbra que los cuiden, que son los roles sociales. En mejor caso se podría reconocer que en eso hay un poco de egoísmo, pocos eran dispuestos reconocer que en muchos casos era una actitud narcisista. Muchos se creen el centro y alrededor de ellos todos tienen que girar, y si no giran les echan la culpa, les responsabilizan por todo. Terminando es simple y burdo chantaje. Ten mucho cuidado de personas así. Te pueden explotar hasta límites inimaginables. Cuida y protege pero deja que te cuiden y protejan se generosa/o pero siempre con cuidado.

Feliz martes de peligrosa exigencia.