sábado, 31 de enero de 2026

Ensanchar el mundo

Cuando todo se centra en mí, parece que el mundo se está achicando. No hay espacio ni para uno mismo, uno se asfixia. Como siempre se quiere más aparecen los problemas. Cada uno tiene los brazos que tiene. No se pueden estirar más abarcando más. Si uno se retiene, otro se escapa. Además se contagia el miedo de perder lo que pensamos que es nuestro. Nuestra exclusiva propiedad que creemos que hasta nos da la identidad. Cuando uno mira a los demás y abre su corazón a ellos, su mundo se ensancha, hasta parece que se multiplica por las vidas de los que comparten la suya con la nuestra. Lo que aportamos es para todos y entre todos uniendo nuestros brazos abarcamos la inmensidad. Formamos red que no permite que nada se pierda y todo tenga su lugar su espacio su importancia. Descargamos muchas preocupaciones entre ellas la de perder lo poco que tenemos, pues nos rodemos por los que comparten. Mi referencia muchas veces salta de yo a nosotros. Se disfruta más de lo propio y lo ajeno.

Feliz sábado de ensanchar el mundo. 

viernes, 30 de enero de 2026

Cuidados de milagro




El mismo lugar y otras realidades. Hay siempre cierta emoción cuando regreso a Hospital La Paz. Me han tratado tan bien, me han salvado la vida tantas veces, prácticamente mi segunda casa en algunas temporadas. Sé, que puedo confiar y eso es algo impagable, cualquier palabra de agradecimiento es poca. Voy buscando alivio, buscando claridad. Siempre encuentro mucha humanidad. Hoy sin nieve con sol y viento parecía un paseo. Un paso más en mi camino. A veces hasta parece privilegio tener un cuerpo con tantas preguntas tantos desafíos, sin saber cómo es posible que funciona tan bien a pesar de todo. Pura gracia, en cada encuentro en cada persona conocida y encontrada. Todo lo que tarde el miércoles pasado lo gane este viernes. Eso se merece un aplauso.

Feliz viernes de cuidados

jueves, 29 de enero de 2026

Paciencia probada




En algunos momentos la naturaleza se ríe de nuestros planes. Nuestros cálculos, que solo tienen su fundamento en nuestros deseos, se hacen polvo y nada frente a un fenómeno natural que desborda las previsiones. Ayer tenía todo calculado para ir por la mañana en autobús a hospital en Madrid para un estudio que no duraba más que un minuto. Sabía que la ida va ser lenta por las paradas y el tráfico de la mañana los atascos de costumbre. El regreso iba a ser rápido. Eso creía yo. La cantidad de nieve ha provocado la suspensión de servicio por 4 horas. Así ha empezado un ejercicio de paciencia y solidaridad, una entrega al destino reconociendo la pequeñez y la impotencia. Hay que hacer planes, calcular los tiempos dejando siempre la posibilidad que todo puede quedar en nada. No volverse parte de problema para los que ya tienen bastantes, sino parte de paciente espera y solución, porque lo que iba a tardar un minuto más el viaje de ida y vuelta se convirtió en una odisea de 7 horas.

Feliz jueves de paciencia probada.

miércoles, 28 de enero de 2026

Buena suerte

La herradura se convirtió en símbolo de buena suerte. Parece que a la buena suerte no se puede amarrar como a un caballo que quiere ser libre. Se vuelve escurridiza, cuando nos queremos adueñar de ella se escapa y corre libre. Solo la perseverancia el cariño de uno la puede acercar. Dicen los gauchos de la pampa que cuando el caballo es de uno no lo tiene que amarrar. Cada uno tiene su suerte, no podemos pretender tener la de otro. La nuestra bien cuidada nos lleva a los caminos que nos dan felicidad. Claro podemos aspirar siempre más y mejor pero tenemos que movernos. Las herraduras se gastan en los caminos y no en los establos. Que tu buena suerte corra libre como viento por los campos y caminos de tu vida.

Feliz miércoles de buena suerte.

martes, 27 de enero de 2026

Cansancio

Mientras más se camina, más se descubre, pero también más se cansa. Es bueno ser consciente de eso para que una pueda mirar más allá del cansancio y que este no se convierta en lo único perceptible. Cuando hay mucho cansancio aparecen grietas por las que se puede colar todo tipo de sentimientos dañinos. Baja la capacidad de tener una mirada más amplia y poder poner cada cosa en su lugar y en su orden. No tenemos defensas frente a desánimo, tristeza, desesperación. Donde había paz y claridad puede entrar amargura e intentos de responsabilizar a otros por nuestra propia falta de cuidado. No somos indestructibles, muchas veces tenemos una parte de responsabilidad por nuestro propio cansancio nuestro propio agotamiento. Camina, trabaja, avanza, pero también descansa para poder seguir.

Feliz martes de cansancio.

lunes, 26 de enero de 2026

Silencios no deseados

Hay muchos silencios, unos de los que significan la paz y descanso, que curan y alejan de todo el ruido y la agitación, otros de los que ocupan lugar de las palabras por ser más elocuentes. Tienen el poder de expresar mucho más que las palabras. Silencios antes y después de la tormenta, que nos invitan a la atención, cuidado. También los que duelen pues se pueden interpretar como indiferencia, ignorando a la persona que expresa algo que siente que es importante. Es mejor que discutan que no estén de acuerdo, pero que no respondan con silencio. Este silencio es toxico, angustioso desorientador. Uno no sabe si está tan equivocado, tan errante, para no ser entendido, ni tomado en cuenta. Hoy necesitamos silencios entre tanto ruido, pero que tu silencio no sea más dañino que el ruido.

Feliz lunes sin silencios no deseados.

domingo, 25 de enero de 2026

Vistiendo de palabras

Se puede vestir en palabras las cosas que son invisibles que llevamos dentro que se unen a los sentimientos y emociones. Sin palabras solo se quedarían con nosotros, dando nos paz y alegría o causando heridas y sufrimientos. Vestidos en palabras, pueden ser transmitidos de viva voz o por escrito y entendidas. La empatía hace el resto. Podemos encontrar a los han vivido y sentido lo mismo antes y nos pueden ayudar encaminar mejor las cosas o avisar a los que nunca han pasado por eso o aquellos que las cosas en la vida pueden cambiar y mejor vivir consciente de eso cuidando y valorando lo que vivimos y tenemos. Las palabras llevan su contenido emocional y existencial. Nunca vienen estériles, asépticos, siempre vienen con una marca personal. Es bueno tomar en cuenta eso, cuando escuchamos y cuando las elegimos para vestir en ellas un pensamiento. No solo trates de vestirte de ropa adecuada sino también de palabras adecuadas.

Feliz domingo de palabras.