Hoy suena el grito de la vida el
grito de alegría – ¡¡¡aleluya!!! Nada ni nadie lo puede callar,
cerrar. Se puede confinar a las personas pero no la vida. La vida
siempre es más, siempre encuentra su lugar como una planta que crece
entre las rocas frías de la muerte. Llena este mundo de los signos
de esperanza. En estos días la resurrección toma diferentes formas
y se multiplica en cada persona que pasa de la muerte a la vida, en
cada persona que protege al más débil, más frágil. Aprendemos ver
y valorar todos los signos de la vida. Mira lo que ha resucitado en
ti, lo que sientes que te falta por despertar para sentirse más
plenamente vivo. Tenemos en nuestras manos la experiencia de una vida
diferente. Muchas veces nos hemos quejado de lo que nos tocaba vivir,
todo estaba servido, estaba ahí. La escala de los valores se ha
volteado, se roto en muchos casos, hemos perdido el equilibrio y las
proporciones justas. En muchos casos hemos vivido para trabajar y la
vida se nos escurría entre los dedos. Hoy pudimos separar el trabajo
de la vida y valorar tanto lo uno como lo otro en sus justas
dimensiones. Dar a cada uno su lugar, y extrañar lo que nos da cada
una de las cosas que vivimos fuera de la casa. Hoy miremos bien ¿qué
para nosotros significa vivir? ¿Qué, a parte de la enfermedad, a
parte de la pandemia, pone en peligro nuestra vida? #yomequedoencasa
#quedateencasa
#epytanderogape
#KitJilkonTaKima
#stayathome
#zostanwdomu
#restealamaison
Feliz
Domingo de Pascua de la resurrección.

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