sábado, 11 de abril de 2020

¡Aleluya!

Hoy suena el grito de la vida el grito de alegría – ¡¡¡aleluya!!! Nada ni nadie lo puede callar, cerrar. Se puede confinar a las personas pero no la vida. La vida siempre es más, siempre encuentra su lugar como una planta que crece entre las rocas frías de la muerte. Llena este mundo de los signos de esperanza. En estos días la resurrección toma diferentes formas y se multiplica en cada persona que pasa de la muerte a la vida, en cada persona que protege al más débil, más frágil. Aprendemos ver y valorar todos los signos de la vida. Mira lo que ha resucitado en ti, lo que sientes que te falta por despertar para sentirse más plenamente vivo. Tenemos en nuestras manos la experiencia de una vida diferente. Muchas veces nos hemos quejado de lo que nos tocaba vivir, todo estaba servido, estaba ahí. La escala de los valores se ha volteado, se roto en muchos casos, hemos perdido el equilibrio y las proporciones justas. En muchos casos hemos vivido para trabajar y la vida se nos escurría entre los dedos. Hoy pudimos separar el trabajo de la vida y valorar tanto lo uno como lo otro en sus justas dimensiones. Dar a cada uno su lugar, y extrañar lo que nos da cada una de las cosas que vivimos fuera de la casa. Hoy miremos bien ¿qué para nosotros significa vivir? ¿Qué, a parte de la enfermedad, a parte de la pandemia, pone en peligro nuestra vida? #yomequedoencasa #quedateencasa #epytanderogape #KitJilkonTaKima #stayathome #zostanwdomu #restealamaison
Feliz Domingo de Pascua de la resurrección.

No hay comentarios:

Publicar un comentario