Feliz sábado de una palmadita en el hombro.
sábado, 4 de julio de 2026
Una palmadita
Gregorio trabajaba, hacía cosas con pasión que solo él conocía.
Los que lo rodeaban no se fijaban mucho en él pues hacía lo que se
supone que debe hacer. Nadie preguntaba cuanto le costaba a veces
levantarse de la cama y empezar a caminar. No era la pereza, era algo
más que no se veía por fuera pero estaba dentro lastimando. Así
que reaccionaba con emoción a cada gracias, a cada que bien que
estás, que importante es lo que heces. Palabras simples pero en
algunos momentos parecen chalecos salvavidas cuando todo se hunde y
el cuerpo no responde. Con una de estas palabras, con uno de estos
gestos ya tenía motivos para intentar un día más. Que a pesar de
muchos errores que ha cometido, no todo es un error o una
equivocación en su vida. Trata de reconocer el esfuerzo de otros,
las cosas no se hacen solas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario