Ya
quedan pocos los que tienen paciencia y habilidad para pegar lo que
se ha roto. Unir lo que estaba separado medio perdido. Hemos
asimilado la cultura de cambiar en vez de restaurar, recuperar o
arreglar. No sabemos, qué hacer con las cosas estropeadas, ocupan
espacio, acumulan polvo. Tantas veces sin darnos cuenta pasamos esta
actitud utilitaria de los cosas a las personas. Falta paciencia para
escuchar al que está roto, al que tiene vida desgarrada. Tantas
veces se ha perdido la paciencia y la delicadeza, su lugar ocupa, la
descalificación y el juicio severo. Nadie quiere perder el tiempo
con nada y con nadie. Pierde el tiempo consigo mismo y luego se
lamenta de su soledad. Recupera el arte de arreglar, de recuperar y
restaurar cosas importantes y valiosas para ti.
Feliz lunes de restaurar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario