lunes, 5 de agosto de 2013

Maquillaje

Siempre cuando nos sentamos, junto con nosotros se sientan nuestros sentimientos, nuestras vivencias y experiencias, algunas muy frescas. No olvidemos que son nuestros. La otra persona no siempre los conoce, no siempre es consciente de lo que vivimos. No tiene por que saber, si no le informamos, si no le decimos. El aire, el espacio entre nosotros, se llena de palabras. De nosotros depende cuales vamos a elegir. Si las que comunican lo que somos y sentimos, o las que son como maquillaje que embellece, pero al mismo tiempo esconde la verdad.

Feliz Lunes sin Maquillaje de Palabras


domingo, 4 de agosto de 2013

Memorias

Hoy se cumplen 8 años, desde que llegué a esta Parroquia. Pongo delante de mí, toda la colección de recuerdos. Unos coloridos de alegrías, otros opacos de lágrimas. Una caja de sonrisas, otra de suspiros. Un sobre lleno de esperanzas y varias bolsas de palabras sueltas sin ordenar. En estos años tuve tiempo de conocerme, de estar más tiempo conmigo mismo. Descubrí mis limites y alcance ver la fuerza que esta en la comunidad. Vine condenado por la enfermedad y le di un descanso. Nunca pensé, que tantas cosas pueden caber en mi corazón. Un maravilloso recuento de felicidad.
Gracias a Tod@s por acompañarme de cerca y de lejos.
Feliz Domingo de Memorias


sábado, 3 de agosto de 2013

EL ARCO IRIS


En la vida hay momentos especiales que nos hacen sentirse diferente. Descubrimos que somos parte de algo, que existe una invisible y extraña conexión entre nosotros y el universo. Todos, algún día nos quedamos maravillados por el arco iris pintado en el cielo. El mundo iluminado por un sol, que ha discutido con la lluvia, llegando a un acuerdo, que en el mundo hay lugar para todos. Nos sorprenden los colores, la forma perfecta, la claridad del aire. Es tan difícil no dejarse cautivar por ese espectáculo del luz, del agua y del aire. Sabemos que no es suficiente mirar, hay que ver, intentar a entender lo que nos dice y enseña el universo.

Descubrimos, que mientras más claridad hay, mejor y más lejos se ven las cosas. La claridad nos llega con la luz. Esta luz que nos ofrecen los que son capaces de caminar, de salir de su mundo seguro, de sus escondites, de rutina, de las reglas, de costumbres impuestas. Para llagar a la luz muchas veces hay que cansarse caminando la noche, los antiguos con tristeza e impaciencia esperaban que amanezca, que se vea la luz, la claridad1. La luz compromete a los que caminan, les muestra muchos caminos y obliga tomar decisiones, elecciones, que condicionarán su caminar. En la oscuridad, solo existe un camino, por él cual siempre hemos caminado. Hay gente que camina por la noche por buenos caminos que ya conocen, pero siempre lo hacen buscando la madrugada.

Cada camino en la vida nos lleva a algún punto, nos pone en camino de encuentro, de algo o de alguien... Claro solo se puede encontrar con alguien, si una ya se ha encontrado con uno mismo. Si no se encuentra consigo mismo, no sabrá que se encuentra con alguien que es distinto a él o ella. La gran sorpresa es ver a lo distinto, porque ver lo mismo, solo sirve para describir los pobres resultados de nuestra percepción. Ver lo diferente nos ayuda llegar más allá, nos ayuda ver un sinfín de las diferencias que enriquecen y pintan de colores como el arco iris el paisaje. Ver al diferente me ayuda en plenitud a conocerme a mí mismo.

Los encuentros hacen conexiones con los mundos que vivimos, con los mundos que somos. Vernos, conocernos, es un desafío que exige que se abra nuestro corazón y nuestra mente a recibir, a deshacerse de esquemas, a dejarse sorprender. Triste y sin sentido es el caminar del que no quiere darse el lujo de sorprenderse... no sirve para nada el caminar del que todo lo sabe, que lleno su mundo de reglas y esquemas, en los que coloca a todo y a todos. El caminar nos lleva a otros niveles de nuestro conocimiento, de nosotros mismos, de los demás y del mundo que nos rodea...

El arco iris se empieza en un lugar, recorre su camino en el cielo, su parte de circulo y llega a otro lugar. Siempre salimos de un lugar concreto de nuestro caminar hasta ahora, de nuestra vida. Tenemos a nuestras espaldas y en nuestra cabeza todo el equipaje de las experiencias vividas, todos los sufrimientos sufridos, todas las lagrimas lloradas y alegrías gozadas. A veces llevamos más de una que de otra cosa, eso de alguna manera condiciona nuestro caminar... tal vez hará más fáciles o difíciles los pasos, los encuentros. Sabemos que el caminar, subir la sierra se puede mejor, cuando nuestro cuerpo es flexible, cuando no somos rígidos. En la vida se puede caminar mejor, cundo estamos dispuestos de mover los esquemas, cuando dejamos espacios a los demás, a los que no ven de igual manera, a los que no piensan de la misma manera, a los que no sienten de la misma manera. El reconocer las diferencias respetarlas nos permite ubicarnos mejor, ver los puntos de encuentro y ver las cosas que no sirven, que estorban, que recibimos, que reconocemos como nuestras, que profesamos sin saber por qué...

La diversidad hace bonito el paisaje, forma con sus distintas piezas un maravilloso mosaico. La uniformidad querida por algunos, impuesta a los demás, hace sin color el paisaje, ciega a la gente, cierra sus mentes y sus corazones. Un mundo sin diferencias, diversidades, es un mundo estancado inmóvil. El arco iris sin colores deja de ser arco iris, pierde su mágico encanto, deja de ser objeto de admiración, en vez de alegría y esperanza, emana la tristeza.

El arco iris, pasando por el cielo, une dos puntos en la tierra, recordándonos que debemos ser puentes que unen y comunican los unos con los otros. Un puente normalmente comunica las dos orillas, une lo que estaba separado, lo que estaba incomunicado. Es el papel que tenemos todos. Nuestro mundo de la era de las comunicaciones está enfermo, herido, cubierto de muchos caparazones que nos aíslan, que nos separan. Aprendemos tener miedo y desconfianza, aprendemos ser insensibles, aprendemos competir ser auto suficientes, ver en todos peligro. Tratamos las personas como útiles e inútiles en la escalera ascendente de éxito. No nos interesan otros mundos a parte del nuestro, de hecho en la mayoría de los casos, ignoramos la existencia de otros mundos, de la otra manera de ver la vida. Nos reservamos, aislándonos de todos, nuestros espacios que no queremos que sean invadidos por otros. Nos preocupa la impresión que pueden tener los demás, si de repente nos ven en nuestro mundo, si nos ven como somos y no solo la imagen que de nosotros mismos intentamos vender, a los demás. Nos importan más las formas, que el mismo encuentro. Lo que normalmente importa es la casa, los muebles, el vestido, la comida y no el encuentro.

Desde la infancia se nos inculcan las normas de cómo debería ser un encuentro, una fiesta, lo que no se nos inculca es la capacidad de recibir, de encontrar, de disfrutar de la diversidad del otro, de la otra. Si nos decidimos abrir el corazón, si nos decidimos ser puentes, queremos ser puentes de un solo color. El diferente tiene que acomodarse, tiene que despintarse, tiene que integrarse, aceptar el molde que ya tenemos preparado. Tenemos que mirar de nuevo el arco iris, descubrir sus colores, su diversidad y darnos cuenta, que saliendo de los dos extremos nos encontramos en el medio en el punto más alto. Los que caminan mucho en la sierra saben que antes de emprender el camino, hay que revisar el equipaje, solo hay que llevar las cosas más necesarias, útiles, dejando abajo todo lo que no es necesario que estorba, que dificulta la subida, que dificulta el caminar, incluso pone en peligro a la persona que camina.

Un encuentro de las personas diferentes, no debe someter a nadie, imponiendo moldes de uno o de otro, sino nos sitúa en un nivel de conciencia y de comunicación superior, dejando abajo todos los moldes, recordando que cada uno para llegar a este punto de encuentro, tuvo que recorrer su camino. La experiencia de uno se completa y enriquece con la experiencia del otro. Si las experiencias fueran iguales, idénticas en vez de arco que nos permite a los dos ascender a otro nivel, tendríamos una línea recta que nos deja en el mismo nivel, sin ningún enriquecimiento, ni descubrimiento. Al llegar al punto alto de arco iris de encuentro, llegamos a ver el camino recorrido desde un nivel superior. Mirar desde arriba permite mirar mejor, ver más, para poder decidir por donde seguiremos caminando. El arco iris puede servir como propuesta a este mundo nuevo, mundo de migraciones, de encuentros interpersonales, interculturales, interreligiosos, intercontinentales. Tenemos crear un nuevo modelo de relaciones, de intercambios, un nuevo concepto de integración. La sociedad que querremos crear, tiene que liberarse de muchos moldes y prejuicios. Ya no se puede parecer a las antiguas sociedades cerradas o a los nefastos modelos coloniales, no se puede parecer a las invasiones, conquistas, ni ocupaciones. Los que siempre han estado en un lugar y los que llegan a él, tienen que caminar su camino para poder llegar a encuentro del arco iris.

Podemos ver a veces un arco iris doble, que embellece más el paisaje, pero que compromete más. Nos muestra más diversidad y nos recuerda que hay que unir los puntos cercanos, las personas que están cerca y lejos. Tenemos que ser puentes, tenemos que ser caminos que van a encuentro de los que viven cerca y lejos. Tenemos que empezar a comunicar, a armonizar los corazones, las palabras, los sentidos, las miradas y los sentimientos. Sabemos que la misma palabra para dos personas no siempre significa lo mismo2. Para descubrir los puntos que nos unen y nos diferencian. Hay que llagar a escucharnos con respeto sin prisa. Comunicar con las palabras, las miradas, las expresiones corporales y simbólicas: lo que sentimos, lo que soñamos, lo que esperamos, lo que gozamos y lo que sufrimos. Respetar las historias, los dolores de otros, aprender sus historias de vida para entender sus caminos, sus decisiones, sus esperanzas, sus frustraciones. Tal vez lo que nos resulta más difícil, es aceptar y entender los silencios, no intentar a llenar todos los espacios con palabras, con explicaciones, con teorías.

Gracias a desarrollo de los medios de comunicación tenemos más posibilidades de comunicación con personas que están lejos. Todos aprendemos a usarlos y comunicarnos con las personas que no están presentes en el lugar y espacio en que estamos nosotros3. Perdemos la capacidad de comunicarnos con las personas que tenemos frente de nosotros, que tenemos a nuestro lado. Así perdemos la capacidad natural de caminar al encuentro, de construir, de tender puentes. Nos aislamos cada vez más y nos hundimos en el mar de la soledad, perdiendo por completo el sentido comunitario de nuestra vida. Con cada persona diferente, la comunidad se enriquece, se diversifica, se hace más amplia, más fuerte, más preparada para otros encuentros, con la llegada de uno igual la comunidad solo aumenta de número, sin ningún cambio en su sentir, en su composición, en su apertura y su mirada. Tenemos que profundizar más en el arte de armonizar los encuentros, para que no sean tan dolorosos y traumáticos. El riesgo de encuentro, es el riesgo de descubrimiento. Antes de cualquier encuentro tenemos que renunciar la antigua tentación de conquista, de sometimiento, de intento de convencer al que encontramos. No solo esperar sino dar los pasos, crear espacios nuevos de los que nadie se puede apoderar. La madre Tierra es de todos y todos están en su casa la palabra extranjero, es una palabra enana, fría, despectiva, que impide un encuentro verdadero.
Dejemos de sorprendernos por lo que mutuamente nos podemos ofrecer y no rechacemos lo que desconocemos, que el juicio no sea anterior a conocimiento. Todos traemos cosas buenas y malas hay que elegir las mejores. Respetemos las identidades, ayudemos crear nuevas frutos de encuentro e intercambio.

Miremos el horizonte descubriendo su belleza. Somos junto con los demás parte de este horizonte que vemos, y por nuestra diversidad es tan bello.
El arco iris fue la imagen elegida por muchos pueblos, muchas culturas, muchas religiones, como el signo de la presencia de Dios4, signo de unión, de la alianza. El Arco Iris nos recuerda y nos compromete...


Aranda de Duero, agosto 2003

1 Ver “Popol Vuh” libro sagrado de los mayas la descripción de la espera del amanecer.
2 Basta con recordar las experiencias con aprendizaje de un idioma y dificultades con la adecuada elección de las palabras para comunicar con precisión lo que querremos sobre todo si es un idioma de otro ámbito cultural. Eduardo Galeano en su libro “Patas arriba. La escuela del mundo al revés” Siglo XXI 1998 ha hecho unas curiosas reflexiones sobre el lenguaje y cambios de sentido dependiendo de puntos de vista.
3 El Internet puede servir como un medio de comunicación perfecto, desgraciadamente es una comunicación solo virtual y con frecuencia produce aislamiento de los que no la saben usar.
4 El arco iris tiene un carácter muy simbólico en la cultura tenek la cultura maya y en otras culturas. Es el símbolo de la alianza de Dios con su creación Gn 9,12-17

TĘCZA (PL)



W życiu są momenty specjalne w których czujemy się inaczej, czujemy się inni. Odkrywamy, że jesteśmy częścią czegoś, że istnieje niewidoczne i dziwne łącze między nami i wszechświatem. Wszyscy pewnego dnia poddajemy się urokowi tęczy wymalowanej na niebie. Świat oświecony przez słońce, które dyskutowało z deszczem i doszli do zgody, że na świecie jest miejsce dla wszystkich. Zaskakują nas kolory, doskonalmy kształt, przezroczystość i świetlistość powietrza. Tak trudno nie zostać uwiedzionym przez ten spektakl, światła, wody i powietrza. Wiemy, że nie wystarczy patrzeć, trzeba widzieć, próbować zrozumieć, co do nas mówi, czego nas uczy wszechświat.


Odkrywamy, że im więcej jasności, przejrzystości, tym dalej widać. Jasność przychodzi ze światłem. To światło ofiarują nam ci, którzy są zdolni do drogi, do wyjścia ze swego bezpiecznego świata, ze swoich kryjówek, z rutyny, z reguł, z narzuconych zwyczajów. Aby dojść do światła, często trzeba się zmęczyć idąc nocą, wśród ciemności, nasi przodkowie ze smutkiem i niecierpliwością oczekiwali na świt, aby było światło, jasność1. Światło zobowiązuje tych co idą, pokazuje im wiele dróg i zmusza do podjęcia decyzji, wyboru, który wpłynie na ich drogę. W ciemności istnieje tylko jedna droga po której zawsze kroczyliśmy. Istnieją ludzie którzy idą nocą po dobrej drodze, którą już znają, ale zawsze idą szukając świtu.

Każda droga w życiu prowadzi nas w jakieś miejsce do jakiegoś punktu, prowadzi nas na spotkanie czegoś lub kogoś... Oczywiście można się spotkać z kimś tylko wtedy gdy już się spotkało z samym sobą. Jeżeli ktoś nie spotkał się z samym sobą, nie będzie wiedział, że spotyka się z kimś kto jest inny. Brak mu będzie odniesienia. Wielkim zaskoczeniem jest odkryć inność, różność, dlatego, że oglądanie tylko tego samego, tylko pozwala nam opisać niewielkie wyniki naszej percepcji. Obserwowanie tego co rożne pomaga nam dotrzeć do nieskończoności, pomaga widzieć niezliczone różnice, które ubogacają i wypełniają kolorami nasz świat, tak jak tęcza krajobraz. Spotkanie tego który jest inny, rożny pomaga mi w pełni poznać siebie samego. Spotkania łączą światy w których żyjemy, i którymi jesteśmy. Widzieć się, poznać się, to wyzwanie które wymaga otwartości naszego serca i naszego umysłu, aby móc przyjąć, pozbyć się schematów, dać się zaskoczyć. Smutna i bez sensu jest droga tego kto nie chce dać się zaskoczyć przez życie, przez innych, nie służy niczemu droga tego kto uważa, że wszystko wie, kto wypełnił swój świat regułami i schematami w które wciska wszystko i wszystkich. Kroczenie mądrze drogą życia wprowadza nas na inne poziomy świadomości i wiedzy, o nas samych, o innych, o świecie który nas otacza...

Tęcza zaczyna się w jednym miejscu, przemierza swoją cześć drogi po niebie, swoją cześć łuku i dociera do innego miejsca. Zawsze wychodzimy z jakiegoś konkretnego miejsca naszej drogi życia, którą dotąd kroczyliśmy. Mamy na naszych plecach i w naszej głowie cały bagaż doświadczeń, całe wycierpiane cierpienie, łzy wypłakane i szczęścia roześmiane świetliste. Czasami czegoś jest więcej i to w jakiś sposób wpływa na nasz sposób kroczenia drogą życie... być może sprawi że będzie nam łatwiej lub trudniej iść dalej, stawiać następne kroki, następne spotkania. Chodząc po górach wiemy że łatwiej się wspinać gdy jesteśmy elastyczni a nie zesztywniali. Przez życie można iść łatwiej gdy jesteśmy gotowi ruszyć nasze schematy, kiedy zostawiamy przestrzeń dla innych, dla tych co nie widza rzeczy w ten sam sposób, nie myślą w ten sam sposób, nie czuja w ten sam sposób. Poznać różnice, szanując je, pozwala nam określić lepiej miejsce w którym jesteśmy, dostrzec punkty spotkań, punkty styczne i dostrzec rzeczy które nie służą przeszkadzają, które odziedziczyliśmy, przyjęliśmy często uznajemy jako nasze i wyznajemy nie wiedząc dlaczego...

Różnorodność stwarza piękny krajobraz, rożne części składają się na cudowna mozaikę. Jednorodność chciana przez niektórych, narzucona innym stwarza krajobraz ubogi bez kolorów, oślepia, zamyka serca i umysły. Świat bez różnorodności to świat zatrzymany, nieruchomy. Tęcza bez kolorów przestaje być tęczą, traci swój magiczny magnetyzm, przestaje być obiektem podziwu, zamiast budzić radość i nadzieje promieniuje smutkiem.

Długą drogę musi przejść nasz świat aby odkryć swoje bogactwo.
Tęcza przemierzając swoją niebieską wędrówkę łączy dwa punkty na ziemi, przypominając nam, że powinniśmy być mostami które łączą i komunikują jednych z drugimi. Most zazwyczaj łączy dwa brzegi, łączy to co było rozdzielone nie mogło się komunikować. To rola nas wszystkich. Nasz świat ery komunikacji jest chory, ranny, pokryty wieloma pancerzami które nas izolują, które nas separują. Uczymy się bać i podejrzewać, uczymy się być nieczuli, uczymy się walczyć o pierwsze miejsce, być samowystarczalni, widzieć we wszystkich niebezpieczeństwo, zagrożenie. Traktujemy ludzi jako przydatnych i nieprzydatnych w naszej wspinaczce po drabinie sukcesu. Nie interesują nas inne światy oprócz naszego, prawdę mówiąc zazwyczaj nawet nie wiemy, ze istnieją inne światy, inny sposób patrzenia na życie. Izolując się od wszystkich, rezerwujemy sobie nasza przestrzeń i nie chcemy by inni mieli do niej dostęp. Martwi nas co mogą pomyśleć o nas inni, jeżeli nagle zobaczą nas a naszym świecie, jeżeli zobaczą jacy jesteśmy naprawdę, a nie tylko nasza wersje na sprzedaż, na użytek innych. Ważniejsze są dla nas formy niż samo spotkanie. To co często jest ważniejsze to: jak wygląda dom, meble, ubiór, jedzenie i nie samo spotkanie.

Od samego dzieciństwa wpaja nam się normy, przepisy, zasady jak powinno wyglądać spotkanie z innymi, jak powinniśmy świętować. To czego nam się nie wpaja to zdolność do przyjęcia, spotkania cieszenia się różnorodnością innością. Jeżeli już decydujemy się otworzyć nasze serce, jeżeli decydujemy się być mostami, to chcemy być mostami jednokolorowymi. Kto jest inny musi ułożyć się na nasz sposób, odbarwić się zintegrować, zaakceptować formę w jaką chcemy go wcisnąć jaką z góry przygotowaliśmy. Na nowo musimy obserwować tęczę, odkryć jej kolory, jej różnorodność i zdać sobie sprawę, że wychodząc z dwóch przeciwnych punktów spotykamy się w połowie, w najwyższym punkcie. Ci którzy chodzą dużo po górach wiedzą, że przed wyjściem na szlak trzeba zrewidować nasz bagaż i tylko zabrać rzeczy najbardziej potrzebne, użyteczne, zostawiając na dole to co przeszkadza, utrudnia wspinaczkę, nawet może powodować niebezpieczeństwo dla idącego.

Spotkanie osób rożnych, nie powinno polegać na podporządkowaniu innego narzucając nasze schematy, tylko na przejściu na wyższy poziom świadomości, komunikacji, pozostawiwszy wszystkie formy na dole, pamiętając , że każdy by dojść do tego miejsca musiał przejść swoją część drogi. Doświadczenie jednej strony się dopełnia i wzbogaca doświadczeniem drugiej strony. Gdyby nasze doświadczenia były jednakowe identyczne, zamiast łuku tęczy, który pozwala nam wznieść się na inny poziom, mielibyśmy linie prostą, która pozostawiłaby nas na tym samym poziomie bez żadnego ubogacenia ani odkrycia. Dochodząc do najwyższego punktu tęczy spotkania widzimy przebytą drogę z wyższego poziomu. Patrząc z góry widzimy lepiej i więcej, aby móc się zdecydować którędy będziemy szli dalej.

Tęcza może stać się projektem tego nowego świata, świata migracji, spotkań międzyludzkich, międzykulturowych, międzyreligijnych, międzykontynentalnych. Musimy stworzyć nowy model relacji i wymiany, nową koncepcje integracji. Społeczeństwo jakie chcemy stworzyć musi się uwolnić z wielu form i przesądów. Już nie możne być podobne do dawnych zamkniętych społeczeństw, lub do niesławnych modelów z czasów kolonijnych. To nie może być podobne do inwazji, podboju, czy okupacji. Ci którzy zawsze byli w danym miejscu i ci którzy do niego przybywają, muszą iść swoją drogą aby wyjść na spotkanie tęczy.

Czasami możemy zobaczyć podwójną tęczę, która bardziej upiększa krajobraz ale też bardziej nas zobowiązuje. Pokazuje nam większą różnorodność i przypomina, że trzeba połączyć punkty które są blisko i osoby które są blisko i daleko. Musimy być mostami, musimy być drogami które idą na spotkanie tych co żyją daleko i blisko. Musimy zacząć komunikować, harmonizować serca, słowa, wartości, kierunki, znaczenia, spojrzenia i uczucia. Wiemy że to samo słowo dla dwóch osób nie zawsze oznacza to samo2. Aby odkryć to co nas łączy i dzieli trzeba nauczyć się słuchać bez pospiechu z szacunkiem. Komunikować słowami ale także spojrzeniami, gestami ciała i symbolami, to co czujemy, co śnimy, czego oczekujemy z nadzieją, co nas cieszy i co powoduje cierpienie. Uszanować historie i ból innych, nauczyć się ich historii aby zrozumieć ich drogi, ich decyzje, ich nadzieje i frustracje. Być może najtrudniej jest zaakceptować i zrozumieć cisze, nie próbować wypełnić wszystkich przestrzeni słowami wyjaśnień i teorii
Dzięki rozwojowi środków komunikacji możemy się komunikować na duże odległości. Uczymy się używać tych środków aby moc się komunikować z osobami które nie są obecne w tym samym miejscu, w tej samej przestrzeni w której my się znajdujemy3. Tracimy zdolność komunikowania się z osobami które mamy przed nami, obok nas. Tak tracimy naturalna zdolność wychodzenia naprzeciw, budowania mostów. Izolujemy się coraz bardziej i toniemy w morzu samotności, tracąc zupełnie wspólnotowy społeczny wymiar naszego życia. Z każdą inną osobą wspólnota się ubogaca, staje bardziej różnorodna, przestrzenna, silniejsza, lepiej przygotowana do następnych spotkań. Przybycie kogoś dokładnie takiego samego jak my, powoduje, że wspólnota tylko rośnie w liczbę, bez żadnej zmiany w jej sposobie odczuwania, w swojej kompozycji, spojrzeniu. Musimy bardziej zglebić sztukę harmonizowania spotkań, aby nie były tak bolesne, tak traumatyczne. Ryzyko spotkania jest ryzykiem odkrycia. Przed jakimkolwiek spotkaniem musimy porzucić starożytną pokusę podboju, podporządkowania, próby przekonania osoby którą spotykamy. Nie tylko oczekiwać, tylko wyjść naprzeciw, stworzyć nowe przestrzenie, których nikt nie może sobie przywłaszczyć. Matka Ziemia jest nasza, jest wszystkich i wszyscy są w swoim domu u siebie. Słowo obcokrajowiec jest słowem karłowatym, lodowatym, odrzucającym, uniemożliwiającym prawdziwe spotkanie. Pozwólmy się zaskoczyć tym co wzajemnie możemy sobie ofiarować i nie odrzucajmy tego czego nie znamy, tak aby nasz sąd nie wyprzedzał poznania. Wszyscy przynosimy dobre i złe rzeczy, trzeba wybrać te najlepsze. Szanujmy tożsamość, pomóżmy stworzyć nowe owoce spotkań i wymiany.

Patrzmy na horyzont odkrywając jego piękno. Jesteśmy razem z innymi częścią tego horyzontu który widzimy i dzięki naszej różnorodności jest taki piękny. Tęcza była obrazem wybranym przez wiele narodów, wiele kultur, wiele religii jako znak obecności Boga4, znak jedności, przymierza. Nam o tylu rzeczach przypomina i nas zobowiązuje...


Aranda de Duero sierpień 2003
1 Patrz „Popol Vuh” święta księga majów opis oczekiwania na świt
2 Wystarczy wspomnieć doświadczenia nauki języka obcego i problemy z odpowiednim doborem słów aby dokładnie komunikować to co chcemy, przede wszystkim gdy jest to język z zupełnie innego obszaru kulturowego. Ciekawe są obserwacje Eduardo Galeano w książce „Patas arriba. La escuela del mundo al revés” SigloXXI 1998 dotyczące rożnych punktów widzenia i języka używanego w naszym społeczeństwie.
3 Internet jest takim doskonałym środkiem do komunikacji, niestety często wirtualnej i powodującej wyobcowanie tych którzy go nie potrafią używać.
4Tęcza jest ważnym elementem symbolem w kulturze majów, ale tez innych kulturach. Tęcza jest symbolem przymierza Boga z ludźmi Rdz 9,12-17

Cubriendo Manchas

Las lluvias pasadas, han dejado una mancha de humedad en la pared de mi cuarto. Me siento en el sillón y la miro. Molesta, estropea toda la pintura. Muchas veces ya no veo la pared, solo veo la mancha. Una trampa en la que puedo caer con frecuencia. Veo la mancha y olvido la pared que me protege. Así también me pasa con con las personas. No veo una persona, que se acerca, que está frente a mi, solo veo sus problemas. En la Familia, en la pareja, podemos correr el mismo peligro. No hay mejor solución, que ventilar bien la casa de viejos reproches. Asolear bien, secar las lagrimas. Con una brocha de comprensión, cubrir las manchas molestas, para ver otra vez, a las personas en su total belleza.

Feliz Sábado de quitar manchas.


viernes, 2 de agosto de 2013

Viaje

Hoy me toca a viajar con mi mochila. Reviso bien mi equipaje. Junto con mis cosas personales, llevo algunos problemas. Incapaz de desprenderme de ellos. Parece que todavía, no tengo la capacidad de sentirme libre de ellos. Puede ser, que tengo miedo de no tener cómodamente a mano unos cuantos motivos para quejarme profesionalmente. En eso todos tenemos mucha practica, y lo hacemos con toda la autoridad y conocimiento de causa. Por suerte también llevo unas cuantas palabras que podré cambiar por sonrisas. Así se allana el camino al corazón.


Feliz Viernes de Viajes a dentro de uno mismo.


jueves, 1 de agosto de 2013

Tejer con Palabras

Sentados a la sombra de un árbol, con miradas estamos tejiendo la conversación. Las palabras, como hilos de diferentes colores, se buscan en silencio. Salen anunciadas por suspiros, traen atados los en sus espaldas los sentimientos. A algunas de ellas, les cuesta salir, no acostumbradas de ser dichas en voz alta, pues hasta ahora siempre eran pensadas. Salen se cuelgan en el aire medio confundidas, asustados por el temor de rechazo. Al ser recibidas se deshacen en el alma como azuzar en el jugo. Las amargas nunca vuelan. Simplemente caen tiradas y como son espinosas, dejan marcas y a veces hasta heridas. El terere diluye palabras densas las hace más fáciles de digerir.
Feliz Jueves de Tejer con Palabras buenas Relaciones.