miércoles, 30 de octubre de 2024

Las puertas

Las puertas se abren y cierran. Nos pueden permitir la entrada o la salida. Nos dan la esperanza la alegría o tristeza y preocupación. Todo depende de qué lado de la puerta nos gustaría estar, que lugar nos parece más provechoso para nosotros. La misma puerta que en algunas ocasiones sentimos que nos aprisiona impidiendo salida afuera, en otras ocasiones nos aísla, dando nos cobijo, resguardo sensación de paz y seguridad. Todo depende de nuestra situación personal. Del ambiente que nos rodea y de nuestra capacidad de discernir reflexionar sobre cada momento circunstancia de nuestra vida, porque al final de cuentas somos nosotros y nadie más los que podemos provocar que una puerta cerrada se abra, u otra abierta se cierre, dejándonos del lado del que necesitamos estar. Caminar, avanzar, alcanzar, siempre exige un esfuerzo.

Feliz miércoles de las puertas.

martes, 29 de octubre de 2024

La siembra

Nadie que quiere cosechar, puede tener miedo de sembrar. Todo lo bueno y deseado que queremos conseguir, fuera de casos contados de buena suerte, es fruto de esfuerzo y procesos. Incluso hasta la llamada buena suerte es fruto de constantes intentos y esfuerzos. El agricultor que tiene miedo de perder sus semillas echándolas en la tierra, nunca podrá tener más, solo menos porque una parte se le va a perder en los intentos de almacenamiento, otra parte la pueden comer los ratones. Cuando pierden miedo y sales te encuentras con los primeros frutos. No suelen ser inmediatos, pero no hacen tardar en aparecer los primeros indicios, que auguran el cambio. Siembra siempre afuera porque dentro va a crecer bien poco o casi nada. Solo fuera existe la novedad que nos puede cambiar por dentro.

Feliz martes de siembra.

domingo, 27 de octubre de 2024

Ver y escuchar

Miraba tanto que ya no veía nada. Las imágenes en cascada sin detenerse pasaban delante de sus ojos. Igual pasaba una imagen hermosa que una trágica, todo mezclado sin detenerse, sin darle tiempo de sentir algo sobre todo lo que estaba viendo. Llegó a olvidar, que la imagen puede durar muy poco, pero la tragedia durante mucho tiempo. Hasta que un día le tocó vivir su propia tragedia. Se daba que su sufrimiento no conmovía mucho a los que la miraban. Muchos de hecho trataban de disimular que no ven nada. Es que si volteas la cabeza ya no ves nada. Empezó a gritar, pedir ayuda a gritos. El grito mueve más que la imagen. Aunque voltees la cabeza lo vas a escuchar. Gracias a sus gritos los que la miraban empezaban a ver mejor. Entender su situación. Porque para ver y entender lo que se ve hay que escuchar con atención.

Feliz domingo de ver y escuchar.

viernes, 25 de octubre de 2024

Abonar la vida

Todas las plantas y árboles frutales necesitan abono que las hace más fuerte y permite dar más y mejores frutos. Cuando éstos disminuyen o desaparecen nos dan señal de la necesidad de abono y de poda. Los seres humanos también necesitamos lo mismo. Cosas que puedan abonar nuestra vida, estimular el crecimiento personal, despertar nuestra alegría y creatividad. Es bueno pensar qué provoca estos efectos positivos, de qué necesitamos más. También hay que ver de qué tenemos que desprendernos en esta peculiar especie de poda personal. Hay cosas que no aportan nada a nuestra vida sin embargo nos roban mucho tiempo y nos quitan toda la energía que podríamos aprovechar para otras cosas. Claro que no se trata de mirar nuestra vida en clave de productividad sino de crecimiento de paz de amor y alegría. Necesitamos nuestros momentos de ocio y de compartir con los demás que nunca será tiempo perdido. Ojalá que todos aprendamos perder el tiempo con nuestros seres queridos, eso nos quitaría mucha soledad.

Feliz sábado de abonar la vida.

jueves, 24 de octubre de 2024

El arte de negociar

Algunas de sus relaciones parecían llenas de espinas, por eso trataba de evitar los encuentros. No sufrir los choques constantes, que no llevaban a nada, pero si dejaban cada vez más heridas. Gracias a la escucha atenta de otros, que tienen más experiencia, estaba descubriendo el arte de negociar. Una escuela de aceptación de las diferencias y de respetarlas apoyándose en cada coincidencia. Eso con tiempo y práctica le permitió escuchar sin interrumpir, que de entrada disminuyo notablemente discusiones acaloradas, provocadas con una palabra sin gran importancia, olvidando siempre la esencia del asunto. Discutía y negociaba, pero con calma, apoyada en sus argumentos y no en su capacidad de levantar la voz y hablar más fuerte que los demás. Si uno hace un pequeño esfuerzo, puede sanar muchas de sus relaciones. Por supuesto no es posible sanar todo y hacerse responsable de todo. Hay que aprender poner los límites para preservar su seguridad, su identidad, sus principios y valores. Pero poner límites no se debe confundir con aislarse ni cerrarse en su mundo. Sino tener las cosas claras para uno mismo.

Feliz viernes de negociar.

miércoles, 23 de octubre de 2024

Cambios milimétricos

Parecía que siempre andaba por los mismos caminos. Por mucho que se cansaba nada cambiaba en su realidad diaria. La rutina opacaba cualquier intento de entusiasmo. No tenía condiciones para grandes cambios y transformaciones en su vida. Por lo menos eso era lo que sentía y creía una gran parte de su vida. Hasta el día que ha visto un programa sobre los viajes espaciales. Ahí dijeron que una modificación de unos milímetros o centímetros el inicio del viaje resulta crucial para poder llegar a diferentes planetas al final el viaje. Así que minúscula diferencia al inicio tiene grandes consecuencias al final. Eso la inspiró a intentar hacer pequeñas modificaciones. Los pequeños y grandes resultados no se hicieron a esperar. Si lo ves útil y necesario no esperes para hacer pequeños cambios en tu camino y en tus actitudes.

Feliz jueves de cambios milimétricos.

martes, 22 de octubre de 2024

Palabras andantes

Una palabra suelta andaba por el mundo, entraba de vez en cuando en una boca en unos labios que la pronunciaban. Una vez pronunciada llegaba a diferentes oídos provocando un sinfín de reacciones. Algunas eran muy buenas, otras no tanto incluso hubo algunas muy malas. Tanto los unos como los otros responsabilizaban por ellas a la palabra. ¿Será la misma palabra responsable de las reacciones contrarias? ¿No serán nuestras experiencias las que provocan las reacciones? Como tantas veces responsabilizamos algo que viene desde fuera por algo que pasa dentro. Sabemos que incluso las palabras que se asocian a las cosas más importantes y bellas de nuestras vidas pueden provocar diferentes reacciones, pero no por su significado sino por las experiencias vividas en una materia concreta, relacionada a la palabra. Revisa tus reacciones y no culpes a los que pronuncian las palabras.

Feliz miércoles de palabras andantes.