martes, 4 de agosto de 2026

Se cierra la puerta, se abre el mundo

Hace 21 años cuando el Pa’i Vítor cerró los puertas saliendo hacia Asunción y dejándome solo en la cocina de la casa de Naranjito, me asusté. Me preguntaba: ¿Qué hago ahora solo aquí, en esta casa vacía sin conocer a nadie? Se cerraba la puerta pero se abría un nuevo mundo por conocer una gente maravillosa por conocer unos caminos y comunidades por recorrer y visitar. Aquella experiencia, al principio tan complicada, resultó ser una gran escuela de la humildad, de conocer los límites, de pecar por la ignorancia y falta de experiencia sobre tantos temas y tantas realidades encontradas. Pude aprender y apreciar lo que significa cuidar organizar una casa, ocuparse de todos los quehaceres, intentar hacer una huerta plantar árboles frutales y plantas de adorno y mis soñadas palmeras. Los encuentros las charlas las reuniones las visitas. Poco a poco empezó a tejerse la red. Red que abarcaba cada vez más personas y enriquecía las experiencias. Por adopción me hice latino, bebiendo de la experiencia mexicana y paraguaya. Algo que me sirve aquí en Pedrezuela en esta realidad española e internacional. Una nueva mirada, una nueva experiencia que permite superar todos los baches de salud y de la vida misma. Siempre sintiendo ayuda y presencia de Él/Ella que todo lo hace posible, y la intercesión del patrono de este día. El cura de Ars. Todo para su gloria y para seguir caminando.

Feliz martes de fiesta y aniversario.

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