lunes, 24 de agosto de 2026

Sueños, viento velas y asombro



 



Cuando se sueña con algo por más de 40 años. El resultado tiene que ser único. Un sueño condensado lleno de pequeños detalles y un sinnúmero de variaciones. Cuando llega al puerto de Charzykowy el sábado pasado no me imaginaba que se puede vivir tantas experiencias, tan varadas tan emocionantes. Entre el sábado y el domingo tuvimos una buena dosis de variaciones de tiempo de búsqueda de vientos y competimos con la lluvia. Yo que tanto tiempo vivo lejos, tuve la sensación de cercanía y aceptación. Algo que se sentía a flor de piel como las gotas de agua. Cuando pensaba cómo podría describir lo que he vivido y sentido en estos dos día en el velero, no se por qué me vinieron a memoria estos versos de Ciprian Kamil Norwid: “Bo nie jest światło, by pod korcem stało, Ani sól ziemi do przypraw kuchennych, Bo piękno na to jest, by zachwycało Do pracy – praca, by się zmartwychwstało.” - (Porque no es la luz para quedarse bajo el cajón, Ni la sal de la tierra para los condimentos de la cocina, Porque la belleza está para asombrar, Al trabajo – trabajo, para resucitar.) En nuestro tiempo bajo velas no se pudo esconder la luz del sol, el brillo de los ojos de emoción. Lo vivido por mi fue muy profundo fundamental y fundacional, cerrando un círculo en la historia de mi vida. Lo visito sentido la belleza de este arte de las velas solo puede asombrar, despertar admiración. Esfuerzo trabajo que resucita lo mejor. Se ha confirmado la viaja verdad aprendida hace años, que “para el que no sabe a qué puerto va, ningún viento es favorable.” Vimos cómo se puede aprovechar todo para llegar a donde se quiere con una precisión de relojero. Seguiré reviviendo todos estos momentos, rumiando las palabras sensaciones y agradecido con mi familia que otra vez es más amplia de lo que era.

Feliz lunes de asombros.

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