miércoles, 19 de agosto de 2026

Aprender a remar

En la vida hay que aprender a remar. Se aprende con alguien que es más fácil aunque eso exige aprender a sincronizar los movimientos. Con la ventaja de que cuando se cansa uno puede remar el otro. Pero muchas veces nos toca a remar solos. Atentos a los obstáculos y corrientes que tanto pueden ayudar como dificultar. Importante es el impulso, el ritmo y la atención a no desviarse del rumbo, en eso ayuda mucho la agilidad del kayak que enseguida responde a cada impulso. Tanto recuerda eso mi remar por la vida, en tantas aguas y en tantas circunstancias. Acompañado y con los mejores maestros y maestras, y tantas veces solitario midiéndose con las corrientes que me llevaba en donde no quería estar para enseñarme nuevas aguas y nuevas posibilidades. Gracias a todos que me enseñaron, acompañaron y ayudaron a remar.

Feliz miércoles de remar

No hay comentarios:

Publicar un comentario