sábado, 14 de agosto de 2021

Recuperar la fe

Rechazaba el adjetivo ateo. Aunque a veces no tenía las cosas tan claras. Desilusionado con las instituciones su gente y el poder que ostentan en vez de servicio que solo predican. Lo que sí no podía rechazar era el adjetivo incrédulo. No creía a muchas personas, no creía en muchas promesas y afirmaciones. Tampoco creía en sus capacidades de enfrentar a los problemas que lo estaban acechando. Está incredulidad nada tiene que ver con religiones y transcendencias. Es una actitud de miedo y bloqueo, provocada por las heridas de los que no tienen remordimientos. Los milagros existen, no como hechos mágicos, sino como superaciones porque uno cree, porque uno apuesta y no se detiene aunque no le falten motivos para abandonar la lucha y los intentos de cambiar. Recupera, renueva, haz más fuerte tu fe.

Feliz sábado de fe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario