miércoles, 26 de octubre de 2022

Palabras sin dolor


No sabía porque dolían así algunas palabras. Otras apenas la afectaban. Llegaban a ella y escurrían por su piel sin dejar marcas. Otras se clavaban y no se las podía arrancar con el olvido ni silenciando su presencia. Eran como espinas que no se puede sacar y poco a poco se van infectando, causando dolor con cada movimiento, cada recuerdo. No había otro camino para curación que el reconocimiento de la palabra, y también descubrimiento de su procedencia. Después venía la respuesta a la pregunta ¿por qué duele? ¿qué mueve y remueve en nosotros para provocar tanto dolor? A veces el daño está unido a la palabra a su fuerza y sus efectos que puede provocar, pero también sucede que hay un daño antiguo una herida que nunca se cicatrizado y una palabra la reabre con mucho dolor y sufrimiento. Saber que pasa nos ayudará buscar ayuda y sanación. Las palabras que nos dirigen no son nuestras, no tenemos el poder sobre ellas pero si tenemos el poder sobre nuestras reacciones nuestras respuestas.

Feliz miércoles de palabras sin dolor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario