martes, 10 de junio de 2025

El Tiempo

Los días avanzaban y nadie los podía detener. Eran como un caballo que pasa de caminar lentamente para luego trotar y galopar. Si uno no hace nada este tiempo huye y ya no se alcanza, si hace algo puede avanzar con él. Las actividades se enganchaban al lomo del tiempo y cabalgaban con el viento. No se trata de domar el tiempo ni domesticar, sino de vivir en confianza con él. Saber que siempre podemos contar con él que está con nosotros en las buenas y en las malas. Decían los gauchos, que si el caballo es de uno no lo tiene que atar. Lo mismo pasa con el tiempo. No lo tenemos que atar siempre nos va a acompañar.

Feliz martes del tiempo.

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