Hace muchos años en México he aprendido una diferente visión del tiempo de la que tenía hasta ahora. Antes pensaba que el tiempo era lineal, que nunca se regresaba a lo que ya se ha vivido, porque cada instante nos alejaba de aquel punto en la línea del tiempo. Escuchando y observando a las danzas tenek, he visto que el tiempo es circular como una concha de caracol. Siempre regresamos a los lugares, a las personas, pero en otro nivel de conciencia y experiencia. Dando vueltas tenemos la oportunidad de cerrar círculos, cerrar procesos. Si no lo hacemos nos arriesgamos a seguir teniendo las heridas abiertas. Después de 44 años he regresado a la ciudad de Kolobrzeg, Ciudad en la que quise estudiar para ser marinero. No lo he conseguido, si lo hubiera conseguido, nunca me hubiera pasado lo que me ha pasado en la vida, nunca hubiera encontrado y conocido tantas personas maravillosas que he encontrado en el camino de mi vida. Claro, me pica la curiosidad de saber, cómo sería mi vida si lo hubiera conseguido. He cerrado el círculo para poder seguir disfrutando de todo lo que me toca vivir sea fácil o difícil. Viendo una vez más como una cosa lleva a la otra. Como algo que al principio no deseado no querido, resulta ser una bendición que abre las puertas a algo que sin eso sería imposible. Se unen los hilos de la red, los eslabones de la cadena, se cierran los círculos mostrando el pleno sentido. Cada nueva vuelta del tiempo nos lleva a posibilidad de nuevos encuentros. Que siga así el camino.
Feliz martes de cerrar círculos.




Cómo quiera hubiera llegado a México 😎 hermosas fotos 👌
ResponderEliminarQue lindas fotografías.
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