miércoles, 30 de agosto de 2023

Vacíos que se llenan

Entre las rutinas quedan pequeños vacíos. Una cosa son las rutinas y horarios de hospital y otra cosa los que la casa, de la vida diaria. Esta vez apareció el cansancio, no muy explicable si no se toma el desgaste de organismo después de todo este proceso infeccioso y tratamiento. Así que hay ir poco a poco ocupando la mente y el cuerpo que toma impulso. Cada día un objetivo muy concreto que permite avanzar. Puede ser que no es muy ambicioso, pero es mucho mejor que el bloqueo de no hacer nada por la enorme cantidad de cosas pendientes y falta de fuerzas. Un día una cosa otro otra y así todo empieza a caminar. No tengo mucha prisa en regresar a Urgencias así que evito lo que parece urgente y lo trato de cambiar en lo posible lo necesario. Aprendo a proteger lo que he conseguido consciente de lo complicado que a veces puede ser empezar una nueva vida.

Feliz miércoles de los vacíos que se llenan.

martes, 29 de agosto de 2023

Buen aterrizaje

Aterrizar bien no es tan fácil. Si uno tiene prisa se golpea con la realidad y se estrella. Si uno tarda demasiado y no se decide dar los pasos necesarios, pierde contacto con la realidad se le termina la pista y alarga demasiado proceso, provocando expectativas frustradas y malestar prolongado. Las aves acuáticas saben mucho de esto. Cuando despegan, no lo hacen de un salto, como las que se posan en una rama. Necesitan tiempo y espacio. Cuando aterrizan repiten el mismo proceso que exige su tiempo y espacio. Eso les da la seguridad. Así veo a mi proceso. Necesito tiempo y espacio, no puedo cometer el error de tirarme al agua.

Feliz martes de buen aterrizaje.

lunes, 28 de agosto de 2023

Otro inicio

Otro inicio. Esta tarde he salido de hospital. Es un comienzo más en estos meses de verano. Siempre aprendo algo nuevo. Puede ser que esta vez me han curado un poco de las prisas. Permitiéndome a cuestionar algunas de mis actitudes. Recordando que la fragilidad está unida a los límites que todos tenemos, aunque no siempre estamos conscientes de ellos. Debo empezar a caminar de nuevo este camino de recuperación, reforzando las cosas. Me ponen pautas, marcan objetivos. No los puedo olvidar. No quiero que la vida pase a mi lado, pero tampoco me puedo tirar a la corriente y luchar contra las olas. Necesito caminar en paz. Dar a mi cuerpo tiempo que necesita para recuperarse. Siempre hay más tiempo que vida y ese es tiempo regalado. No me pertenece solo lo puedo aprovechar o perder y quiero aprovechar bien.

Feliz lunes de otro inicio.

sábado, 26 de agosto de 2023

Encuentros

En este viaje de la vida siempre encontramos muchas personas. Cada persona significa una posibilidad de encuentro, que no siempre acontece. Algunas veces lo único que nos une es el tiempo y espacio. No entablamos conversaciones ocupamos las manos con los teléfonos y los ojos con las pantallas. Ignoramos la riqueza que otras personas pueden traer a nuestra vida. Es difícil romper con el caparazón de individualismo y de la inseguridad. Hay personas que aparecen desaparecen y siempre dejan algo nuevo. Nos ayudan ver los avances de ciertos procesos en nuestra vida. Otros que nos desafían por ser tan radicalmente diferentes en sus opiniones y gustos. Ahí muchas veces se demuestra que la convivencia es posible. Las personas de camino ponen a prueba muchas de nuestras teorías, suposiciones y afirmaciones. Tristemente tantas veces descubrimos, que una cosa es lo que creo, lo que digo y otra muy diferente, lo que hago. Tratemos de ser coherentes, no rechazar la posibilidad de encuentro cuando nos puede enriquecer y no perder la oportunidad de conocernos mejor en la relación con otros.

Feliz sábado de encuentros.

viernes, 25 de agosto de 2023

Tiempos y temporadas

Las cosas van lento. Algunas necesitan mucho tiempo. En la “sociedad de la pastilla” que siempre espera soluciones inmediatas, nos volvemos muy impacientes. Nuestros antepasados entendían mucho de los procesos, de tiempo necesario, de las temporadas propias para cada cosa, de los espacios únicos. Hoy nos metemos prisas, todo el tiempo queremos tener todo a la mano, incluso cuando nos perjudica. Es cierto que tenía otros planes para este tiempo, me esperan trabajos urgentes, compromisos asumidos hace mucho tiempo, pero no puedo, tengo que esperar, hasta que se encuentren respuestas a las preguntas que surgen últimamente. Puede ser que también he olvidado en que temporada de mi proceso estoy. Si quiero vivir todo de forma natural, si saltar las etapas y avanzar de forma segura. Tengo que aceptar los tiempos, las esperas, las dudas, sabiendo que llegarán las respuestas.

Feliz viernes de tiempos y temporadas.

miércoles, 23 de agosto de 2023

Nuevos planes

Algunas veces en la vida los planes para tu futuro los hacen otros. No queda otra cosa que hacer, que esperar que se cumplan. Sobre todo cuando estos planes hacen los médicos y como el objetivo es tu curación y la salida de hospital. Así me pasa hoy, poco a poco veo que se está cerrando un círculo, que me lleva a otro nivel, a semejanza de los círculos de la danza tenek. El objetivo está marcado para lunes. Espero que lo podré conseguir. El cuerpo es un misterio todos estos años me enseñaba sus verdades, pero estos últimos tres meses parecían un curso acelerado de nefrología, urología, aceptación y paciencia. No era una exageración cuando hablaba de una nueva vida. Lo nuevo también tiene sus desafíos y sus dificultades. Lo que significa disfrutar, se me está dosificando en partes digeribles y no tan grandes, para poder conocerlas, valorarlas y disfrutarlas mejor, sin sufrir un empacho de alegría. Como todo tiene sus conexiones sus causas y efectos, estoy descubriendo las redes que me rodean, que no me atan, sino dan seguridad. La protección el cariño y la compañía es la parte indispensable en este proceso. Gracias a todos por estar cerca a pesar de la distancia.

Feliz miércoles de nuevos planes.

domingo, 20 de agosto de 2023

Comunicar, no esperar.

Durante mucho tiempo me resistía a aceptar la cruda realidad del dicho: “El que no llora no mama”. Siempre creía en la generosidad humana. Hoy soy un beneficiario de esta generosidad máxima, que es el don de la nueva vida con un nuevo riñón, pero tengo que reconocer que la sabiduría popular no se equivoca. A veces por carácter, por educación, o porque pensamos que así debería ser, no expresamos nuestras necesidades, con la esperanza de que lo que nos rodean se den cuenta. El problema es que no vivimos entre adivinos, sino entre gente normal y corriente que nos quiere pero también tiene sus problemas y dificultades, sus propias luchas. ¿Cuánto sufrimiento y malestar se ahorraría si fuéramos capaces de expresar lo que necesitamos, lo que queremos? Sin esperar, sin culpar, sin sentir frustración que nosotros mismos provocamos. En hospital entre tantos pacientes uno no puede esperar que las enfermeras adivinen que se acuerden de todo, sin embargo a veces parece que lo esperamos, lo mismo en familia y entre amigos y compañeros en el trabajo. Para algo Dios nos dio la capacidad de hablar. Entre muchas cosas para comunicarnos y para que podamos expresar lo que necesitamos. No esperes habla, pide, avisa, haz saber.

Feliz domingo de comunicar.