lunes, 30 de diciembre de 2024

Mirada atrás

En un momento de serenidad y calma, trataba de mirar atrás para ver todo lo vivido en el año que está llegando a su final. No quería hacer balances porque según él de eso no se trataba. Siempre decía que si puede hablar de todo eso las cosas no iban tan mal. No fue un año fácil en unos momentos, bello en otros. Muchos de los buenos propósitos no se realizaron porque ni siquiera ha intentado realizarlos, otros porque no tuvo suficiente perseverancia y otros más porque no era posible realizarlos. Hubo aciertos y desaciertos. Muchas cosas, que aunque no lo reconocía antes, eran su responsabilidad, y como no lo reconocía fallaba frente a los que esperaban una respuesta, una acción. Ha pecado en otras ocasiones con sus presunciones, que la gante sabía, cundo no sabían nada. La comunicación fallaba. Lo que no se comunica no se sabe. Cuando no se informa, no se pude esperar respuestas y otras actitudes. Normalmente uno no vive rodeado de los adivinos y la gente que está con nosotros tiene derecho a no saber. Con todas estas cosas es bueno pedir perdón y asumir las responsabilidades. Es el primer paso para poder corregir y empezar con buen pie un nuevo año.

Feliz lunes de mirada atrás.

domingo, 29 de diciembre de 2024

Referentes y tiempos

Tenemos muchos modelos y referentes que no son reales. Vivimos en un mundo de imagen que de todos nosotros exige la perfección. Vemos alrededor fotos de gente sonriente que parece que está de vacaciones todo el año en lugares maravillosos. No hay lugar para ojeras, cansancio y frustración. No saber es peligroso, mal visto, te puede costar demasiado. Parece que hay que opinar sobre todos los temas con opiniones de molde, no se puede observar los procesos y tardar con posicionarse frente a ellos. Sorprende la mala educación que los niños traen de la escuela, pero no preocupa la mala, que algunas veces llevan de la casa. Tenemos una complicada tarea no dejarnos volver locos con las locuras que nos envuelven, que llegan desde las pantallas y los auriculares. No te avergüences de las imperfecciones, date tiempo para vivir cada etapa. Vive tu tiempo el que te toca. Mira escucha reflexiona comparte. Da tu tiempo a tu familia y a los que se lo merecen. Ten mucho cuidado con los que te ignoran. No pierdas tu tiempo frente a los muros de rechazo. Siembra paz y amor. Seguro que algo crecerá.

Feliz domingo de referentes y tiempos.

sábado, 28 de diciembre de 2024

Las historias

No siempre escuchamos bien, por eso no entendemos y perdemos muchas cosas, pero también es cierto, que no siempre contamos bien las historias. Que nos quedamos con un punto de vista y no tratamos de reflejar la complejidad. Cada cosa que ocurre en nuestra vida, suele tener un antes y un después. Es bien abarcar estos puntos para poder ubicarse en el tiempo y en el espacio. Es bueno intentar entender reflexionando sobre los acontecimientos de nuestras vidas sobre sus causas y efectos. Si descubrimos y entendemos algunas de estas cosas, podemos evitar muchos de los sufrimientos y frustraciones. Siempre hay cosas que no dependen de nosotros y un poco de calma y serenidad nos puede ayudar. Una vez más te invito que trates de contar tu historia, por lo que pasas, lo que vives y sientes. Si lo haces bien te entenderás mejor a ti mismo y otros también te entenderán.

Feliz sábado de contar la historia.

viernes, 27 de diciembre de 2024

Calma

Los sabores y aromas están en el ambiente. Aún estamos a tiempo de revisar la lista de nuestros encuentros. Si tuvimos tiempo de escribir mandar mensaje o llamar a los que extrañamos a los que nos importan. Puede ser que el remolino de cosas urgentes inmediatas nos ha absorbido y aunque a veces tuvimos tiempo nos sentimos demasiado cansados para hacer cosas importantes que nos exigen un poco de calma y serenidad. Eso no significa que hemos perdido la oportunidad. Nunca es demasiado tarde mientras hay vida y podemos hablar de eso. Aprovechemos el fin del año para estos encuentros de cerca y de lejos.

Feliz viernes de la calma.

lunes, 23 de diciembre de 2024

Último toque

Tener un poco más de fe. No tener tanto miedo de arriesgarse un poco más. Confiar, aunque parece que ya no hay nadie digno de confianza. Si nada es imposible para él, tampoco lo es para nosotros. Solo necesitamos un poco más de luz para iluminar a nuestro camino, ver todo lo que nos rodea y ver a todos los que nos rodean. Se nos olvida un poco, que todos tenemos algo de su imagen y semejanza en nosotros. Que tenemos que aprender algo, porque esto nos compromete. Saber proyectar y reflejar lo que es y lo que nos trae. Él nos enseña que cosas grandes se vuelven pequeñas y que las pequeñas se vuelven grandes. Cada cosa pequeña importa, suma. Si no la ponemos en la mesa va a faltar. Aprovecha lo que queda de espera y prepara lo que hace falta para tener la Paz dentro y fuera.

Feliz lunes de último toque.

domingo, 22 de diciembre de 2024

Esperando

La mirada se pierde en el horizonte, ya debería llegar pero está tardando. Todo está preparado para su recibimiento. Bueno puede ser que casi todo, hay bastante lugar, aunque es cierto que también hay muchos cachivaches que hace tiempo no usamos, pero los tenemos aquí ocupando nuestro espacio y muchas veces también nuestro corazón. Igual cabe, pero que no tarde mucho porque tenemos planes para hoy y para mañana. Todo está preparado, aunque no todos están presentes. Igual sacaremos fotos y mandaremos un mensaje. Ya está listo todo, pero mirando lo bien si puede buscar otra fecha, cuando hay menos lío, porque ahora justo en Navidad todos estamos muy ocupados festejando. Así que no tengas prisa Jesús, no vengas ahora, ya te avisaremos cuando tengamos más tiempo y espacio para recibirte como te mereces.

Feliz domingo de espera.

sábado, 21 de diciembre de 2024

Pequeñas responsabilidades

Hay tantas cosas que se le escapaban, tantos detalles que debería atender que se desesperaba al ver que no abarcaba todo. A veces pensaba si por lo menos sería lo suficientemente atento para no estorbar. Entre tantos preparativos para las fiestas, siempre hay algo en que uno puede ayudar, pero parece que a veces es más fuerte la tentación para desentenderse, de no sentirse responsable, más aún sentirse víctima. Nuestra cultura y educación moderna muchas veces olvida la responsabilidad. Inculcamos mucho los derechos los defendemos a capa y espada. Hacemos muy bien porque son importantes, pero igual de importantes son las responsabilidades. Diferentes en cada etapa de la vida, pero igual de importantes. Tal vez en estos días de las fiestas sería muy provechoso, muy bueno para todos, asumir las nuestras.

Feliz sábado de pequeñas responsabilidades.