Hay
momentos en los que el tiempo no permite mirar mucho hacia fuera. La
niebla, las nubes bajas y el tiempo lluvioso, nos limitan la vista.
En momentos así, hay que mirar hacia dentro. Mirar y ver con mucha
atención lo que hay ahí. Siempre hay escondida mucha riqueza, que
no siempre se atreve asomar la cabeza vestida de palabras, que
expresen lo que vivimos, queremos, pensamos, buscamos, con lo que no
estamos de acuerdo, lo que nos alegra, duele y hierre. Se puede
encontrar también las causas de unas noches de insomnio, unos
suspiros que se arrancan desde el fondo del alma, llevando pedazos de
vida, lo que quita el apetito y aprieta en el pecho y en la garganta.
A veces, hay que mirar adentro, para no tener miedo de lo que podemos
encontrar afuera. Y a veces miramos afuera para cargar fuerza y
curar, sanar, lo que llevamos adentro. Miramos desde la belleza del
paisaje, hasta el rostro de las personas amadas. El equilibrio
aparece, cuando tanto por dentro como por fuera, podemos encontrar
paz, esperanza, tranquilidad y motivos que nos sacan sonrisas, no las
muecas de “selfi”, sino las que salen de corazón, cuando nadie
nos mira, tal vez solo las nubes o las estrellas con un poco de
sorpresa o hasta de envidia, porque sonrisas así, suelen ser
luminosas. Mira para dentro, busca, descubre, recuerda, llénate de
fuerza, de paz, amor y alegría. #yomequedoencasa
#quedateencasa
#epytanderogape
#KitJilkonTaKima
#stayathome
#zostanwdomu
#restealamaison
Feliz
miércoles de mirar para dentro.

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