martes, 13 de abril de 2021

Desarmado de excusas

Ya a nadie le impresionaban ni sorprendías sus excusas. Se vio desprovisto de todas sus defensas. Hasta ahora las excusas le funcionaban como un buen muro, un parachoques que le defendían de los golpes de la realidad, con la que no tenía ni la más mínima intención de medirse. Ahora estaba solo se sentía casi desnudo frente a la realidad que debería amasar y moldear dándole la forma que le gustaría. No había nadie en quien escudarse y detrás de quien esconderse. Aunque otros tuviesen la culpa, él tenía en sus manos las soluciones. Cuando se agotan las excusas llega el momento perfecto para dar el salto y sumergirse en la realidad buscando la manera de mantenerse al flote. Dentro de las aguas de la vida el “no puedo” significa hundimiento. Tú si puedes, permítete un rato de quietud y empezarás a flotar y verás mejor.

Feliz martes sin excusas.

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