viernes, 17 de junio de 2022

Entre suspiros

No había forma de detener todas estas partidas. En la familia de Aurora, muchos partieron. Dolía cada una de las partidas y dolía mucho en su tiempo. Logo llegaban prisas y rutinas que suelen anestesiar un poco, pero en las noches de insomnio en la oscuridad de su dormitorio, veía con plena claridad aquello que se olvida, que las partidas eran irreversibles. Que humanamente dejaban un vacío, que los sueños de un encuentro más y de una conversación más chocan con la dura realidad de silencio y vacío, que hay que trasladarlos a la trascendencia, a otra dimensión. Lo que queda aprender es reconocer, sentir y vivir la otra presencia. A mí, el café a las 10 con mis padres no me lo quita nadie.

Feliz viernes entre suspiros.

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