lunes, 27 de mayo de 2024

Entrega sin...

A Alberta las cuentas nunca le salían bien y no porque tenía algún problemas con los números. Tampoco le costaba sumar y restar. La economía de la casa la tenía controlada, hasta el punto que se puede controlar en estos tiempos de precios altos. La cosa empeoraba cuando se trataba de emociones, de los ánimos. Ahí había muchos desajustes. Como estos temas no obedecían a un esquema de compra venta. Entrega mucho y esperaba lo mismo. Por lo menos la cantidad correspondiente según ella. Recibía poco y nada. Lo que en algunos momentos la llevaba a preguntarse si puede seguir así, si no se está desgastando, si no la están usando demasiado. Luego llegaba la calma y se preguntaba qué realmente esperaba cuando hacía una cosa, qué respuesta le faltaba. Si tenía expectativas altas tenía que aclarar bien las cosas. Hacer y exigir la respuesta. Si lo hacía de corazón, no debería esperar nada. El corazón no tiene tiempo para reproches, ni para balances, si se entrega es totalmente. Si sufrimos esperando es porque no fuimos o no somos claros con las personas que nos rodean. Ellas no tienen la culpa.

Feliz lunes de entrega sin...

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