martes, 7 de mayo de 2024

Libros vivos

La abuela Cata no necesitaba que le den explicaciones. Necesitaba un poco de cariño y de tiempo que significaba compañía de sus familiares. Hace tiempo que no escuchaban ninguna de sus historias hasta el final, no solo eso no escuchaban sus palabras, sospechaban que desconocían su voz, porque al estar tanto tiempo sola, hablaba cada vez menos, por eso se le olvidaban algunas palabras. Ella quería saber lo que pasaba en el mundo allá detrás de la puerta que se le hacía cada vez más lejano. Entender todas las cosas. Tenía mucho tiempo para pensar y aprender cosas nuevas, pero nadie se las contaba, por eso no era nada extraño que tantas veces repetía las viejas. A contarlas, por lo menos sentía que tenía una vida que antes importaba algo y en la que pasaban muchas cosas. En el fondo sabía que tenía mucho que ofrecer, que sus experiencias aunque de otros tiempos no eran tan lejanas a las de sus familiares, pero estos siempre estaban ausentes. Poco a poco se iban terminando las páginas del libro de su vida. Si nadie las leía se podían perder para siempre. Date tiempo para conocer las historias de los que te rodean.

Feliz martes de libros vivos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario