Parece que era difícil de arrancar una semana tan cargada. Hasta el cielo reflejaba todo lo que estaba en el aire esperando soluciones y atención. Venía cargado de agua que estaba por caer en cualquier momento. Puede ser que ese panorama no respondía a sus planes inmediatos, pero no era malo para el futuro. Solo hay que esperar un poco, la misma agua, que cae e impide la salida en un momento, limpia y refresca para poder caminar mejor después. Los problemas y los trabajos que tienes ahora te abren camino para poder estar en otro lugar y mirar desde otra perspectiva. Así que en vez de quejarse aprovecha la posibilidad de cambio, porque mientras llueve afuera no llueve dentro. Cambia de mirada y de actividad pero sobre todo cambia la actitud.
Feliz lunes de diferentes cambios.

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