martes, 12 de septiembre de 2023

La serenidad

Últimamente cuando desaparezco por unos días, estoy muy fácil de ubicar. Me toca a disfrutar de una nueva habitación de hospital. Nada planeado, toda una sorpresa, cuando todo parecía ir bien, no iba como parecía. El cuerpo daba señales de un agotamiento no justificado. Una nueva lección de mirar más a fondo y no quedarse a la superficie, aunque eso parece más cómodo. Ignorar algo nunca hará a desaparecer un problema, solo lo puede esconder bajo la capa de aparente calma. No sabía que este verano del norte me tocará hacer el curso de mi vida, sobre los límites y sobre las posibilidades. Las ganas de hacer y las posibilidades reales de hacer. Comprometerse y no poder estar a la altura. Pues cuando algo ahí escondido anda mal, afecta al final toda la capacidad de control, se un sereno discernimiento, de un adecuado proceso. Siempre lo que vivimos aunque sea muy personal termina afectando a los demás mucho más de lo que nos gustaría. Mucha calma y serenidad, dejando al lado las emociones que no aportan nada bueno. Aquí sigue el proceso. Gracias por tener tanta paciencia conmigo.

Feliz martes de serenidad.

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