miércoles, 3 de febrero de 2021

Curando

La vida se comportado con el como con la mayoría, relativamente bien, sin dejarle una que otra cicatriz como parte del mapa de las experiencias. Siguiendo su pista se podría reconstruir el camino recorrido. Él no las escondía, tampoco presumía de ellas. Nada especial, como ya se ha dicho. Lo que preocupaba más, eran unas cuantas heridas que se causó solo y en el afán de constantes remordimientos e intentos de justificarse frente a otros y frente a sí mismo. No les dejó cicatrizarse, removiendo con sus suspiros y quejas cada capa de nueva experiencia, cada costra de aceptación. Puede ser que es imposible evitar algunas experiencias duras, pero también es cierto que a otras nos las hemos buscado nosotros mismos. Lo que ya ha ocurrido ahora hay que convertirlo en experiencia y en aprendizaje y eso es nuestra responsabilidad exclusiva. Los beneficios y los prejuicios sufriremos nosotros.

Feliz miércoles de curar heridas.

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