Aurora no tenía prisa de nombrar lo que sentía. Para ella los
nombres esclavizaban algo que en su esencia debería liberar. Pensaba
que para nombrar hay conocer, no quería nombrar usando tópicos que
imponía la sociedad. Prisas hace tiempo han abandonado su cuerpo, lo
que le permitía vivir a su ritmo y guardad la distancia adecuada,
para ver más y ver mejor la totalidad. Cada sentimiento tiene su
sabor, desde el más dulce hasta el más amargo. Con algo de
paciencia se puede descubrir cuál sabor perdura más. Aprender a
saborear es el arte, que adquirimos, si aprendemos valorar lo que
tenemos. La búsqueda de algo siempre nuevo, nos condena a una
constante y eterna insatisfacción. El amor y la amistad como las
velas de tu velero de la vida, de ti depende, si y cómo te van a
mantenerte en movimiento. Hay que saber abrir y cerrar, recoger e
izar. Si lo haces bien, nada te detendrá en la vida.
Feliz
domingo de San Valentín.
Gracias
por la Amistad de cada persona que me está acompañando Buscando
Armonía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario