Sofía
siempre ha tenido bastante buena salud. No se cuidaba nunca. Desde
muy niña se dio cuenta que sus heridas causadas por diferentes
juegos, se curaban pronto. Así que los moretones cortes y raspaduras
aparecían con frecuencia en su piel, porque no paraba nunca, pero
duraban muy poco gracias a la fuerza de cicatrizante de su propio
organismo. Por eso no se preocupaba tanto por lo que podía pasar
fuera, y olvidaba todo lo que podía pasar dentro. Tan saludable por
fuera, estaba llena de heridas no cicatrizadas o mal cicatrizadas por
dentro. Nadie se daba cuenta del alcance de estas heridas y como
afectaban a su vida. Ella también lo ignoraba al principio y cuando
intentaba hablar sobre eso nadie quería escuchar todos decía que
exageraba porque nadie conocía a alguien tan sano y fuerte como
ella. Y ella sangraba, en silencio y por dentro. No juzgues solo por
lo que ves por fuera interésate por lo que hay dentro y aprende a
respetar lo que te confían.
Feliz lunes de mirar por dentro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario