miércoles, 6 de agosto de 2025

Cada amanecer


La primera noche de viaje en autobús desde la Ciudad de México a Ciudad Valles borro las tinieblas del olvido. Empezaba ocurrir lo que luego ocurría con mucha frecuencia y total naturalidad. La conexión del presente con el pasado y del pasado con el presente. La misma lluvia en el camino con un amanecer de insomnio a pesar de cansancio y la emoción de ir acercándose cada vez más al destino, que en este caso no solo significaba un punto en el mapa, sino algo mucho más profundo que abarcaba toda la vida. No podía creer que se puede recordar tanto y unir tantas cosas. Conectar con tantas personas. El sol iluminaba lo que Dios tenía preparado. Siempre es así, aunque no siempre nos desperezamos para verlo así. Es más fácil quejarse por lo que nos parece imperfecto, cuando lo perfecto nos rodea.

Feliz miércoles de cada amanecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario