martes, 28 de octubre de 2025

Sin tanta prisa

Le faltaba como siempre un poco de paciencia. No sabía nada sobre las esperas. El mundo alrededor no saber porque vive sumergido en prisas. Nosotros poca alternativa tenemos, normalmente no podemos vivir aparte. Nos tenemos que sumergir. Casi siempre no lo hacemos como una piedra que deja que el agua corra con su ímpetu, sin moverse de su posición, suavizando hasta donde se puede la resistencia, sino como una hoja que flota y corre con la misma velocidad con la que la lleva el agua. Claro que en algunos momentos hay que flotar, pero en otros hay que parar y dejar que todo corra. Nosotros necesitamos momentos de calma, necesitamos saber bien que suelo pisamos en dónde estamos y a dónde queremos llegar. No caigamos en el vacío sin decisiones, sin posibilidad de disfrutar con calma y sentir con todo. Siempre tenemos posibilidad de recuperar el rumbo perdido y el timón de nuestra vida.

Feliz martes sin tanta prisa.

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