Ha
caído de la trampa de poseer y cuando no poseía se quejaba que no
tenía. Sus cosas y el ocupaban todo el espacio en el que ya no
cabían personas, tampoco cabían otros sentimientos fura de los
vinculados a las cosas, que protegía, cuidaba y a veces presumía de
ellas en las redes sociales. Dice la sabiduría popular que la casa
no habitada, la casa sin calor humano se estropea pronto. Lo mismo
pasa con nuestro mundo lleno de cosas. Si falta gente con la que
podemos compartir se deteriora. Ni somos capaces de proteger bien las
cosas, ni cuidar a nuestra felicidad que siempre estará más
vinculada a relación que a posesión. Cuida primero tus relaciones,
cuando estas estarán bien podrás cuidar tus posesiones.
Feliz
domingo de cuidar las relaciones.

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