Era muy frecuente su queja que
tantas cosas no dependían de ella. Tenía razón diciendo eso, pues
en la vida no tenemos el control sobre tantas coas que pasan a
nuestro alrededor. Lo que pasa que quejándose demasiado podemos
olvidar las que sí dependen de nosotros, metiendo todo en el mismo
saco de las quejas y ya es bien el sabido que el saco de las quejas
no tiene fondo. Cabe en el todo. Trata de mirar con atención para
descubrir lo que depende de ti y en lo que te puedes involucrar para
poder participar en las transformaciones necesarias. Sin olvidar que
incluso frente a las cosas que no dependen de nosotros las actitudes
y reacciones si son nuestras y dependen exclusivamente de nosotros.
Mirándolo bien mucho más de lo que te imaginas depende de ti.
Feliz sábado de descubrir lo que
depende de nosotros y los que podemos transformar.

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