Miraba lo que tenía a su
alrededor y a los que tenía a su alrededor. Y todo a lo que venía
le parecía extraordinariamente ordinario. Por eso era tan sabroso
sencillo y posible de amar, mientras más conocía más se admiraba
como todas las piezas de este rompecabezas encajaba a perfección. Es
cierto de que con frecuencia tardaba bastante e incluso en algunas
ocasiones demasiado en percatarse de la importancia de cada cosa,
cada acontecimiento cada persona. Mirándolo todo por separado todo
parecía medio caótico pero cando miraba la totalidad veía como era
necesario. Creían juntos, se transformaban juntos. Si hubiera
faltado algo o alguien en algún momento concreto, todo lo demás
hubiera podido no haber sucedido. De vez en cuando mira agradece
aprecia los detalles y todas las personas encontradas hasta ahora en
el camino de tu vida.
Feliz jueves de mirar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario