No
andaba mareada, pero muchas veces hablaba sobre el equilibrio que
debe mantener para que su vida tenga un rico sabor y para mantenerse
en el lugar en que se encontraba a gusto. En algunos momentos pocas
cosas no sirven de apoyo, y muchas pueden provocar un total
desequilibrio. Uno puede sentir que está balanceándose en la cuerda
floja y de su calma en momentos más complicados depende si llegará
a caerse. Siempre queda la opción no avanzar, no subir bajar de
inmediato. Cada una de ellas quita el sabor y emoción al arte de la
vida. Avanza, revisando, corrigiendo atento a todo y a todos. Es que
no solo hay que evitar de no caer uno mismo, sino también evitar que
cayendo arrastremos a los demás.
Feliz
miércoles de equilibrio.

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