Tal
vez no había mucha gente a su alrededor, pero a los que estaban
cerca trataba en una manera especial. Cuidaba las relaciones y la
comunicación. Hacía
todo lo posible para que estas personas se sientan únicas. Todos
somos irrepetibles y damos un toque
único sabor especial a la vida de los demás pero que eso dure
durante toda nuestra vida para que podemos disfrutar de su compañía
les tenemos que mimar un poco y hacerles sentir únicos. Para eso
tenemos palabras, gestos, detalles y toda la creatividad del mundo.
Se necesita poco pero tiene que salir de corazón. Cuida tu gente, no
esperes sus ausencias para darte cuenta lo que son para ti.
Feliz
miércoles de hacer sentir únicos a los que están cerca.

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