Muchas veces esperaba plena seguridad, todo tipo de seguridad que no admite dudas y sospechas. Algo que sí no es negativo, pero que no siempre es posible verificar y asegurar todo. La vida lleva escondidas las sorpresas de cada día, las que se escapan del control. Aunque nos inyectan una dosis de incertidumbre, son esas cosas que dan un sabor especial a nuestra vida. Es bueno asegurarse lo indispensable, pero dejar siempre la puerta abierta a la novedad, la sorpresa, lo imprevisto. Sobre todo contenido en los encuentros con las personas que encontramos en el camino de nuestra vida. En el cambian las circunstancias y se cierran y abren las posibilidades. Solo hay que mantener paz y armarse de una dosis de paciencia, suficiente para aguantar la sensación de inseguridad y en algunos momentos tener muchas preguntas sin respuesta. Asegura tu camino tu impulso para mantenerse en él, deja que el mismo camino te sorprenda con todo lo que se encuentra en él.
Feliz viernes de seguridades y sorpresas.

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