viernes, 7 de agosto de 2015

Artesanos

No era artista, eso pensaba, o tal vez eso le hacían pensar, porque cuando eres pobre a lo sumo puedes ser artesano, no artista. No le interesaba vender sino crear y creaba expresando lo que llevaba dentro. Cantaba porque su canto espantaba las lágrimas y a veces les ayudaba a salir cuando demasiado se aprisionaban. Su cantar la obligaba respirar, y respirar bien le calmaba el cuerpo y alma, dándole más calma y energía. Lo que ella hacía, lo hacía por necesidad de hacer, sin buscar los beneficios, reconocimientos, ni grupos elitistas de amigos o admiradores. Lo suyo eran los sentimientos, pero no manipulados, adornados o exagerados, sino los vividos a flor de piel. Solo estos se pueden expresar y compartir siendo entendida, sincera, contagiando el amor a la vida. Lo que haces hazlo de corazón, sé artesano de tus sentimientos, no los vistas, ni adornes demasiado, no te hagas actor dramático. Demasiados adornos pueden volver a tus sentimientos irreconocibles.

Feliz viernes de artesanos de sentimientos.

jueves, 6 de agosto de 2015

Despedidas y espacios

No le gustaban las despedidas. Dejar atrás a los que amaba, sin ninguna seguridad de poder volver a verlos, le partía el alma. La experiencia de la vida le a enseñado algo sorprendente; cada vez que despedimos a alguien, dejamos un espacio, para que llegue alguien a nuestra vida, que nunca a los que despedimos los encontramos igual. Ellos como nosotros no están parados, sino en constante movimiento. Así que al mismo tiempo dejamos espacio y hacemos espacio. No podemos en un encuentro abarcar a todos. La buena atención podemos prestar a unos pocos, por eso es saludable este movimiento de personas, porque cuando alguien se estanca, en vez de ayudar, empieza a estorbar, obstruyendo el movimiento de otras personas. Muchas veces sentimos una tensión típicamente humana, por un lado queremos retener las cosas y personas con un extraño afán de intentar adueñarse de ellas, por otra parte nos damos cuenta que la verdadera felicidad existe cuando hay libertad. La acumulación tiene olor de naftalina, la libertad aroma del campo, bosque, mar y las montañas. Libera no acumules.

Feliz jueves de liberación.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Sin distracción

Rut no conseguía ser feliz, porque se distraía demasiado. Cada vez que la felicidad llegaba a su vida. Ella no le hacía tanto caso, mirando a otro lado. La felicidad es paciente, se puede quedar y esperar, pero si nadie la recibe, ni alimenta, se va a otro lado. Rut a veces miraba la felicidad de reojo, pero le parecía le parecía demasiado grande, tenía miedo de domesticarla, y al final se hacía la desentendida dejándola irse de nuevo. La felicidad no es como ropa, cada medida te queda bien. No tienes que buscar tu talla. Para poder domesticara, hacer que se quede contigo por mucho tiempo, tienes que vivir con atención. Hasta la felicidad puede colmar su paciencia y marcharse a otro lado, dejándote con mal sabor en la boca y una bolsa llena de quejas y lamentos. No te distraigas tanto. Pon algo de atención.

Feliz miércoles sin distracción.

martes, 4 de agosto de 2015

Sin arrastrar

A diferencia de otros, que no duermen bien, porque les angustia, la incertidumbre de lo que va a pasar, ella no conseguía dormir, dando vueltas a su pasado. Sus constantes ¿por qué lo hice? ¿por qué me pasó? ya eran muy gastados, pero ella los seguía usando, como un viejo vehículo, que aunque tiene carrocería, no tiene motor y no puede avanzar. Uno se puede sentar en el asiento, pero no se va a mover ni un centímetro. Sus vueltas al pasado la tenían estancada, no podía avanzar, su miedo de nuevos problemas, de cometer los mismos errores, o incluso más graves, no le dejaba progresar. Su presente parecía huérfano de su presencia y atención. No le daba oportunidad a crecer y ni sembrar un futuro mejor. No permitas que tu pasado se convierta en un peso imposible de cargar. No lo lleves arrastrando toda tu vida. Aprende las lecciones que te ofrece y vive tu presente, no tu pasado, ni el triste, ni el glorioso. La vida es para ahora.

Feliz martes sin arrastrar el pasado.

lunes, 3 de agosto de 2015

Cuidando el presente

Preocupada y concentrada en la constante pregunta de ¿Qué pasará? Vivía suspendida en las suposiciones de un futuro, que aun no ha llegado, y no se fijaba en lo que pasaba en el presente. Se perdía la felicidad servida, como un buen té o café en tazas pequeñas y con frecuencia diaria. Aunque es necesario prever y asegurar el futuro, uno no se puede obsesionar por lo que le espera, y vivir entre constantes suposiciones, angustias y miedos. La vida es aquí y ahora. Si desaprovechamos el presente, imposible que nos espere un futuro mejor. El futuro se parece a un árbol que tiene sus raíces en el presente. Para que crezca y sea fuerte solido y seguro, tiene que estar bien enraizado. Cuida tu presente y el futuro te traerá cosas buenas, no lo debilites descuidando lo que vives aquí y ahora.

Feliz lunes de cuidar el presente.

domingo, 2 de agosto de 2015

Ropa de domingo

Tenía una costumbre que heredó de su abuela. Los domingos siempre usaba una ropa especial. Lo especial de esa ropa consistía en la suavidad de las telas, colores agradables que transmitían calma y la comodidad, libertad de movimientos. Siempre tenía la sensación de que con la ropa vestía los sentimientos. Los pequeños complementos hacían la diferencia, dando un toque especial. Sabiendo mantener un sano y al mismo tiempo muy elegante equilibrio. Ponía un poco más de paciencia por encima de las tensiones del resto de la semana. Algo más de calma que hacía contraste con las prisas habituales. Sin grandes pretensiones, pero con un buen sabor, que subrayaba su propia belleza y la de la vida.

Feliz domingo de ropa especial.

sábado, 1 de agosto de 2015

Saber diferenciar

Los amigos la admiraban, los que no lo eran, sentían una curiosidad mezclada con una buena dosis de envidia. No había nadie que se quedara indiferente frente a tal cantidad de alegría y esperanza. Y eso que la vida no la mimo demasiado, ni la privó de muchos problemas. Lo curioso de su caso era, que los problemas la ocupaban, pero no la preocupaban. Quiere decir, siempre dedicaba un tiempo exclusivo para ocuparse de las cosas que le tocaba enfrentar, solucionar, resolver. El resto de su tiempo, disfrutaba de cada cosa hermosa, que encontraba en su camino. Nunca arrastraba detrás de si sus problemas. Tal vez lo que más la distinguía, era la serena capacidad de diferenciar entre lo que se puede solucionar y lo que no se puede. Decía que si algo no se puede solucionar ahora, ocuparse de eso, sería perder el tiempo de balde. Solo se ocupaba de lo que podía ocuparse y el tiempo necesario. No perdía en tiempo para lamentarse, ni buscar culpables. La vida es demasiado bella, solo aprende diferenciar entre problemas y la vida. Son parte de ella, pero no son su totalidad. Mira lo que puedes solucionar y lo que no y vive feliz.

Feliz sábado de diferenciar.