viernes, 7 de agosto de 2015

Artesanos

No era artista, eso pensaba, o tal vez eso le hacían pensar, porque cuando eres pobre a lo sumo puedes ser artesano, no artista. No le interesaba vender sino crear y creaba expresando lo que llevaba dentro. Cantaba porque su canto espantaba las lágrimas y a veces les ayudaba a salir cuando demasiado se aprisionaban. Su cantar la obligaba respirar, y respirar bien le calmaba el cuerpo y alma, dándole más calma y energía. Lo que ella hacía, lo hacía por necesidad de hacer, sin buscar los beneficios, reconocimientos, ni grupos elitistas de amigos o admiradores. Lo suyo eran los sentimientos, pero no manipulados, adornados o exagerados, sino los vividos a flor de piel. Solo estos se pueden expresar y compartir siendo entendida, sincera, contagiando el amor a la vida. Lo que haces hazlo de corazón, sé artesano de tus sentimientos, no los vistas, ni adornes demasiado, no te hagas actor dramático. Demasiados adornos pueden volver a tus sentimientos irreconocibles.

Feliz viernes de artesanos de sentimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario