martes, 11 de agosto de 2015

Esperando sin decir

La última discusión todo se terminó con la sentencia: No esperaba eso de ti. Eso sonaba a dolor y reproche. No era una afirmación gratuita. Detrás había muchas cosas que han vivido juntos, muchas experiencias, discusiones y silencios. Aunque eran amigos desde hace tanto tiempo y su amistad siempre parecía incondicional, había sido que en el fondo no era así. Todos silenciosamente creaban su propia imagen de lo que debería ser su amistad, una especie de guion de las conductas deseadas. Tal vez no es nada malo, pero cuando no se habla, se vuelve espeso, agrio y empieza a cambiar el sabor de la amistad. Muchas veces sabemos perfectamente lo que esperamos de los demás, pero no sabemos lo que ellos esperan de nosotros. Todos tenemos los mismos derechos, y una obligación innegociable – comunicar lo que queremos y esperamos.

Feliz martes de aclarar lo que esperamos de los demás.

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