Me impresionó desde que lo vi la primera vez. Hoy parce tan
seguro, tan erguido, tan orgulloso, un gran árbol, que crece en la
dirección adecuada. La base de su tronco, muestra una lucha por
intentar crecer y tomar la dirección deseada. Parece, que condenado
a la caída, no se resignó a renunciar sus sueños, de crecer hacia
el cielo. No siempre, en la vida, las cosas toman dirección
adecuada. A veces, diferentes circunstancias tuercen nuestro camino.
Después de muchos intentos fallidos, podemos conseguir lo que hemos
soñado, recuperar el rumbo, enderezar nuestro camino.
Feliz Jueves de retomar el rumbo.

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