sábado, 8 de enero de 2022

Escucha

Había tanta oscuridad dentro de ella, que ninguna palabra la podía iluminar. Necesitaba urgentemente a otra persona, que con paciencia empiece a iluminar sus silencios, y luego se ocupe de sus palabras. La mejor manera de transformar las palabras es escuchándolas, porque las palabras no escuchadas rebotan y pueden hacer mucho daño. Envenenar cada intento de conversación por muy informal y trivial que sea. Las palabras escuchadas se digieren y se transforman. Dándoles más luz y dulzura. Quitándoles las púas de dolor que tienen. Normalmente no falte quien nos hable, nos falte quien nos pueda escuchar con paciencia, sin tratar de dar consejos, antes de sentir y entender lo que queremos decir. Cualquier intento de ayuda a alguien que empiece con la escucha atenta, ya será la mitad de proceso de ayudar e iluminar.

Feliz sábado de escucha.

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