jueves, 26 de noviembre de 2020

La lluvia

Hay días en las que las nubes sueltan unas lágrimas, que sol inmediatamente seca, pero hay otros en que las nubes rompen en llanto desconsolado. No hay nada que las puede tranquilizar. Hay que esperar hasta que salga de ellas su amargura y en el cielo aparezca la luminosa sonrisa del sol de la luz. No se puede, no se debe acelerar ciertos procesos. Porque aunque a veces son dolorosos, incómodos, son vitales. El cielo, las nubes son como personas, que tienen sus tiempos, buenos y malos, ninguno de ellos es definitivo, todos son igual de necesarios para mantener la vida, para sentirla a flor de piel. Dales su tiempo, trata de aprender a esperar y procura de conocer y disfrutar de cada uno de los tiempos y procesos. No olvides que los tiempos van unidos a espacios. Mientras más largo el tiempo, más grande se hace el espacio. Disfrútalo.

Feliz jueves de lluvia.

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