En los días sombríos, cuando no alcanzaban las fuerzas y todo se volvía gris y pesado. Se paraba para pensar un poco y trataba de hacer un pequeño ejercicio. Pesaba ¿por qué puede agradecer en su vida? Incluso en un día como este, o tal vez sobre todo un día como este. Cuando aprendes a ser agradecido, dejas de pensar que los problemas no tienen soluciones, la vida empieza a sorprenderte con sus pequeños detalles de cada día. Los problemas y los sufrimientos, a veces nos enceguecen y hacen insensibles a lo que ocurre en nuestro alrededor. Cuando empezamos a ser agradecidos, es como volver a mirar y sentir, volver a llamar cosas por su nombre. Trata de hacer este ejercicio todos los días.
Feliz miércoles de agradecimiento.

Es una gran verdad lo que dice, hasta la actitud cambia, y muchos quieren estar con nosotros porque no hay lugar para quejarse todo el tiempo. Gracias! Me gusta mucho leer su blog spot.
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